¿Qué hacer en Kuching? Guía para visitar la capital de Sarawak

Kuching para nosotros fue una ciudad de descanso y una de las estadías más largas de todo el viaje por Asia; la recorrimos y la sentimos nuestra por más de 10 días, y aun así, no lo pensaríamos dos veces en volver.

Esta ciudad es la capital del estado de Sarawak, ubicado en la isla de Borneo, específicamente en el lado malayo. Borneo es una isla muy extensa (la tercera más grande del mundo) y su territorio es compartido entre tres países: Malasia, Indonesia y Brunéi.

Es una de las ciudades base para explorar las maravillas naturales que ofrece este lado del mundo y perderse en la selva más diversa del planeta, como lo contamos en nuestro post sobre el Borneo malasio.

Pero en la capital de Sarawak no todo es naturaleza; la ciudad es muy interesante, organizada, tranquila y agradable. Tiene un montón de sitios para explorar y una gastronomía maravillosa. Si estás planeando visitarla, te contamos qué hacer en Kuching, cómo llegar y qué comer.

¿Cómo llegar a Kuching?

La manera más fácil de llegar a Kuching es vía aérea. En nuestro caso, volamos primero hasta Kota Kinabalu (desde Manila, Filipinas) en el estado de Sabah en el mismo Borneo. Desde allí, cogimos un vuelo hasta Kuching de aproximadamente 1 hora y media de duración. La compañía low cost Air Asia ofrece muy buenos precios. También hay vuelos a Kuching desde Singapur y Kuala Lumpur.

Entrada al Chinatown de Kuching
Entrada al Chinatown de Kuching

¿Dónde dormir?

Kuching está plagada de hoteles, hostales y sitios para dormir de todo tipo. Nosotros, siguiendo la temática backpacker de nuestro viaje, escogimos la Marco Polo’s Guesthouse y pagamos alrededor de 13€ por noche en habitación doble privada y con baño compartido (precio del año 2016) y el desayuno estaba incluido.

Nuestra experiencia en la guesthouse fue muy buena. El personal fue muy amable, las habitaciones estaban limpias y eran bastante amplias. Tienen una pequeña terraza muy agradable donde sirven el desayuno todas las mañanas. La ubicación del hostal es inmejorable, en pleno barrio Chino, en la famosa Padungan Road.

¿Qué hacer?

Visitar museos: si algo tiene Kuching son museos. Algunos de los más interesantes son El Museo de Historia China, el de Sarawak y el Museo del Gato; todos son gratuitos.

Museo de Sarawak
Museo de Sarawak

Caminar por Chinatown: varias calles forman el barrio chino de Kuching. La Jalan Carpenter y Padungan Road son las más concurridas y están llenas de shophouses, casas coloniales y templos chinos.

Ir a los parques nacionales: una visita a Kuching no está completa si no se visita por lo menos un parque nacional. Puedes elegir entre el Parque Nacional Bako, el Parque Nacional de Kubah, la Reserva Natural de Matang o el Parque Nacional del Gunung Gading.

Parque Nacional Bako
Parque Nacional Bako

Navegar por el río: uno de los mayores atractivos de Kuching es el río Sarawak. Darse un paseo alrededor de este o navegarlo en una barca o tambang es una bonita experiencia y es el perfecto reflejo de ese carácter tranquilo que tiene la ciudad. Desde las orillas del río también se puede admirar el edificio de la Asamblea Estatal de Sarawak.

asamblea_Sarawak
Edificio de la Asamblea Estatal y el río Sarawak

Pasear por Little india: el barrio indio es pequeño pero consistente. Lleno de restaurantes, tiendas y coronado por una mezquita, es un buen sitio para explorar.

Tomar café en una de sus cafeterías: desde que llegamos a Kuching nos llamó la atención la cantidad de sitios para tomar un buen café. Todas las coffee shops están llenas de encanto y sirven productos de mucha calidad.

Visitar templos: como en toda ciudad asiática, visitar templos es una de las actividades primordiales. Kuching no es la excepción, ya que tiene algunos imperdibles como el templo hokkien “Hong San Si”.

Hong San Si Temple en Kuching
Hong San Si Temple

Disfrutar del arte callejero: las calles de Kuching están llenas de expresiones artísticas. Estate atento mientras caminas porque hay mucho street art de calidad;  algunos murales ya se han convertido en símbolo de la ciudad.

Street art en Kuching
Street art en Kuching

Por supuesto que no podía faltar un mural con un gato, para rendirle honor al nombre de la ciudad, Kuching, palabra malaya que en español significa justamente “gato”.

street art cat kuching

¿Qué comer en Kuching?

Sarawak Laksa

No puedes irte de la ciudad sin probar el famoso laksa. El laksa es una sopa de fideos bastante condimentada y que suele tener pollo y gambas. Otros ingredientes son la leche de coco y la hierba limón o lemongrass. Para nosotros es uno de los platos más ricos que probamos durante nueve meses de travesía por Asia. En Malasia existen dos tipos de laksa, el que se come en la isla de Penang que es base de pescado y el de Kuching (que también se encuentra en la ciudad de Malaca) al que le llaman Sarawak laksa. Si quieres saber más sobre este plato, puedes darte un paseo por nuestro post de Sabores de Malasia.

El mejor laksa que probamos en Kuching fue el del Lau Ya Keng Foodcourt en la Carpenter Street frente al templo Hiang Thian Siang Ti.

Laksa de Sarawak
Laksa de Sarawak

Fideos caseros en Noodle Descendents

Después de leer muchas reseñas de locales sobre este sitio, decidimos ir a probar sus noodles que resultaron ser espectaculares. El sitio es muy famoso en la ciudad y siempre está a reventar. Sin embargo, vale la pena esperar por una mesa en Noodle Descendents para poder degustar sus fideos caseros. El lugar está en el número 188 de Jalan Padungan.

Noodles en Noodle Descendents
Bol de noodles en uno de los lugares preferidos de los locales

Helado de azúcar de palma o gula melaka

Si por algo es famoso Malasia es por su azúcar de palma o gula melaka. Este tipo de azúcar, como su nombre bien lo dice, se extrae de la savia de la palmera datilera. Es un ingrediente clave en la cocina del país y se utiliza tanto para platos dulces como salados. En Kuching probamos un helado hecho a base de gula melaka y nos enamoramos. Es fresco y con un sabor muy característico. Además, te ayudará a combatir el calor sofocante de la ciudad.

Helado de azúcar de palma o gula melaka
Helado de azúcar de palma o gula melaka

Como ves, sobran las razones para visitar la ciudad de Kuching en pleno Borneo malasio. Te quedarás con ganas de más después de recorrerla.

 

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Visitar Singapur con bajo presupuesto

Para nadie es un secreto que Singapur es uno de los países más caros del mundo. Sin embargo, cuando se recorre el Sudeste Asiático con bajo presupuesto es casi imposible no visitarlo, ya que está en medio de cualquier ruta natural que se haga por este lado del mundo. Comparte frontera con Malasia y, a pesar de que este último es un país bastante barato, su vecino es casi tan caro como cualquier país de Europa.

Pero siempre existen formas de abaratar costes para lograr visitar un lugar y Singapur no es la excepción. De hecho, este pequeño país tiene algunas ventajas que te ayudarán a que tu presupuesto no se dispare.

He aquí algunas recomendaciones para visitar Singapur con bajo presupuesto:

  1. Llegar a Singapur: volar hasta Singapur puede que no sea muy costoso gracias al gran número de vuelos low cost que existen hoy en día. Sin embargo, si estás haciendo una ruta por el sudeste de Asia, hay una manera aún más barata de llegar y es hacerlo por tierra. Desde varias ciudades de Malasia salen continuamente buses hacia el país. Desde Kuala Lumpur son unas 5 horas de viaje y los buses suelen ser bastante cómodos. Si llegas por vía aérea, puedes tomar el metro desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad; es rápido, cómodo y económico.
  1. Estadía: la mayoría de hoteles en Singapur son costosos pero siempre existen otras opciones. Están los hostels en donde puedes compartir habitación con otros viajeros. Mientras más camas haya en el dormitorio, menos pagarás. Seguramente el precio en un hostel de Singapur será un poco más elevado que en cualquier otro país cercano pero, todo hay que decirlo, los estándares de calidad son mucho más altos en este país. En Singapur todo es mucho más limpio, organizado y cuidado que en el resto de países del sudeste de Asia, por lo que si pagas un poco más, igual notarás la diferencia. Además, una buena táctica es buscar hostales que te incluyan el desayuno, así te ahorrarás una comida y tendrás una cosa menos que organizar. Otras opciones en cuanto a estadía son utilizar Airbnb o hacer Couchsurfing.

Nosotros elegimos uno de los hostales de la cadena 5 FootWayInn y pagamos alrededor de 13,50€ la noche por persona en una habitación compartida de 4 huéspedes, la cual al final, fue prácticamente privada porque nuestras camas estaban separadas de las otras 2 por una puerta. La ubicación no podía ser mejor, justo frente al Chinatown.

Desayuno en el hostal de Singapur
Desayuno en el hostal
Vistas desde el hostal en Singapur
Vistas desde el hostal
  1. Transporte: Singapur es un país pequeñísimo y esto juega mucho en favor de nuestro presupuesto. No necesitarás hacer grandes desplazamientos (algo en lo que suele irse mucha parte del dinero cuando se viaja) y la mayoría de los puntos de interés están concentrados en una misma zona. Tendrás que caminar algunos kilómetros, pero es la mejor manera de conocer cualquier lugar. También está el metro, y aunque no es caro, si lo usas lo menos posible, al final las cuentas cuadrarán más y créeme, en Singapur si algo vale la pena hacer es ¡caminar!
  1. Comida: comer comida local en cualquier país siempre será, no solo la opción más barata, sino la mejor manera de conocer la cultura. En Singapur, comer platos locales es muy económico. En el barrio chino, por ejemplo, hay un food court (de esos que les encantan a los asiáticos ¡y a nosotros!) donde puedes comer por 5 dólares singapurenses. También hay muchos restaurantes del famoso chicken rice o sitios de murtabak que no atacarán a tu bolsillo.
El famoso chicken rice de Singapur
El famoso y barato “chicken rice” de Singapur
  1. Lugares de interés: si bien Singapur está lleno de sitios a los que hay que pagar por entrar (como museos, parques, etc), también está plagado de sitios gratuitos. Los Gardens by the Bay, un sitio de visita obligada, son prácticamente gratuitos, es decir, solo tienes que pagar para acceder a ciertos lugares como los invernaderos “Flower Dome” o “Cloud Forest”. Sin embargo, todo el parque se puede recorrer completamente gratis. Si te gusta la arquitectura, te darás un banquete excepcional sin tener que gastarte ni un centavo; puedes entrar a hoteles, centros comerciales, auditorios de música, atravesar puentes, admirar la bahía y visitar templos. Recuerda que caminar siempre será gratis y es la mejor manera de disfrutar una ciudad.
Espectaculares edificios en los Gardens by the Bay
Espectaculares edificios en los Gardens by the Bay
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El complejo Marina Bay Sands desde los Jardines
Interior del Buddha Tooth Relic Temple
Interior del Buddha Tooth Relic Temple

Si aún te quedan dudas, puedes darte un paseo por la ruta gráfica de Singapur y sus luces y seguro terminarás convenciéndote de cuánto vale la pena visitar este pequeño gran país.

Guía práctica sobre Gili Air

Le declaramos nuestro amor a Gili Air apenas llegar. Fue para nosotros una isla especial, tanto así, que le dedicamos un post entero que puedes leer aquí: Gili Air: la isla soñada.

Pasamos 10 días en este pequeñísimo pedazo de tierra que, junto a Trawangan y Meno, forma parte de las islas Gili en Indonesia. Te dejamos una guía práctica por si quieres ser feliz, como nosotros, en este hermoso paraíso.

Playa de Gili Air en Indonesia
Una de las playas de Gili Air

¿Cómo llegar a Gili Air?

Estuvimos en 2 oportunidades en Air y en ambas llegamos desde sitios distintos.

Desde Bali:

La primera vez lo hicimos desde Ubud, Bali. Nos fuimos a una de las muchas agencias que hay en todo Ubud y acordamos un precio de 300.000 IDR por persona que incluía el transporte en van desde nuestro hospedaje hasta el muelle en Padang Bai y el fast boat de la compañía Ekajaya hasta Air.

Escoger la compañía de ferry no fue nada fácil. Leímos todo tipo de reseñas tanto en Internet como en la guía de Lonely Planet, quienes recomiendan a la empresa Scoot. Después de pensarlo mucho, nos decidimos por Ekajaya ya que no era ni la más barata pero tampoco la más costosa (los precios de Scoot, por ejemplo, doblan a los de otras compañías).

En general la experiencia en este primer recorrido fue bastante buena. Salimos a tiempo, el barco se movió bastante poco e íbamos muy cómodos en el compartimiento de aire acondicionado. El viaje duró menos de 2 horas desde Padang Bai.

Desde Lombok:

La segunda vez que estuvimos en Air llegamos a la isla desde Lombok, específicamente desde la zona de Kuta. Aquí hicimos lo mismo que en Ubud, comparamos precios entre las muchas agencias que hay y nos decidimos por la que mejor espina nos daba. La verdad, todas las agencias ofrecen lo mismo, solo que algunas inflan más los precios que otras. Al final pagamos 120.000 IDR por persona que incluía el transporte desde el alojamiento hasta el muelle (1 hora y media de viaje) y el slow boat o shuttle boat que te cruza hasta la isla y el recorrido es de unos 20 minutos.

Una vez en Gili Air, si tu alojamiento no está cerca del muelle, puedes optar por un cidomo (coches tirados por caballos) que son el único medio de transporte permitido en las Gili, aunque yo personalmente no lo haría. Al parecer estos caballos son tratados con crueldad la mayoría de las veces y nos negamos rotundamente a apoyar cualquier tipo de maltrato animal. Así que siempre puedes caminar; las distancias en Air son cortas, además es gratis y bueno para la salud 🙂

¿Dónde dormir en Gili Air?

La isla es pequeña, sin embargo, hay muchísima oferta de alojamiento. Los que están a primera línea de playa, como siempre, serán los más costosos. Si buscas hospedaje barato, trata de irte hacia el centro de la isla, alejado de la playa. Encontrarás muchas homestay con precios razonables.

Nosotros nos alojamos en el Sayang Mama Inn, que si bien no es el más barato de la zona, nos dejó encantados. Encontramos una oferta a través de booking.com con la cual pagamos 15€ por noche en habitación doble privada con aire acondicionado. Además, tenía un buen desayuno incluido y puedes usar la súper piscina del resort de al lado, ya que son los mismos dueños.

¿Dónde comer en Gili Air?

A orilla de playa encontrarás muchas opciones para comer, aunque no serán las más baratas. La gran mayoría de los locales a pie de playa ofrecen comida más occidental. Si lo que buscas es comer comida local a buen precio, te recomendamos el Warung Yahuuut. Fue, sin duda, nuestro favorito; la comida es deliciosa, las raciones generosas y los precios imbatibles. Está en el centro de la isla y aunque no está al lado de la playa, vale mucho la pena. Si en cambio quieres comer con vistas al mar y aun así cuidar el presupuesto puedes ir al Warung Sasak, con precios razonables y a orillas de la playa.

Vistas de Gili Air
Las vistas desde uno de los restaurantes a pie de playa

¿Qué hacer en Gili Air?

Si relajarte y bañarte en aguas cristalinas no es suficiente para ti, en Gili Air puedes hacer muchas más cosas como:

  • Snorkel para ver tortugas (hay un alquiler de snorkel en cada esquina)
  • Caminar por toda la orilla de la playa y darle la vuelta a la isla. Se tarda aproximadamente 1 hora.
  • Si lo tuyo no es caminar, puedes alquilar una bicicleta.
  • Disfrutar de los increíbles atardeceres con vistas al Monte Agung en Bali.
  • Maravillarte con la fauna marina que sale a flote cuando baja la marea por las tardes. Si estás de suerte y atento podrás ver estrellas marinas, anémonas, erizos y mucho más.
  • Ir a algún bar cerca de la playa, tomarte una cerveza y bailar al ritmo de la música que pinchan los DJs.
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Los atardeceres son especiales en Gili Air
Vistas del Monte Agung desde Gili Air
Vistas del Monte Agung desde Gili Air