El durián, un manjar asiático

La protagonista de este post es una fruta enigmática, extraña, maloliente. Parece que cuando se habla de ella no hay términos medios; o la amas o la odias. El llamado durián es originario del sudeste de Asia, su carne es muy preciada en esta parte del mundo y podríamos afirmar que es todo un manjar para muchos. Por fuera tiene un caparazón lleno de espinas gruesas y al abrirla aparece su fruto en forma de gajos muy grandes.

Durián en Malasia

Fueron muchos los artículos que leímos sobre esta fruta y muchos los vídeos que engullimos, pero no queríamos seguir con la incógnita y después de 6 meses de viaje por varios países de Asia, llegó el momento de probarla. No pudo ser en un mejor lugar y temporada: en la isla de Penang, en Malasia a finales del mes de junio. Y digo esto porque el durián de esta zona goza de fama y es justo por estas fechas que comienza la época de cosecha.

Venta de durián en Balik Pulau, isla de Penang, Malasia.
Venta de durián en Balik Pulau, isla de Penang, Malasia.

Alrededor de toda la isla se pueden ver vendedores ambulantes ofreciendo la fruta tanto a los locales que la idolatran como a los visitantes más osados. Es bien sabido que los turistas chinos mueren por ella y suelen viajar mucho a países como Malasia, Indonesia y Tailandia solo para degustarla y pagando cuánto sea necesario por conseguir la de mejor calidad.

Vendedor de durián en George Town, Malasia
Vendedor de durián en George Town, Malasia

Una de las características más importantes del fruto es su olor. Pero, ¿a qué huele el durián? Es un olor muy intenso, parecido a pocas cosas que hayamos olido antes, y a veces, nada agradable; tanto así, que está prohibida llevarla en transporte público y la mayoría de hoteles no dejan que sus huéspedes la tengan en sus habitaciones. Es un olor que impregna todo el ambiente y que puede quedarse presente un buen rato, que recuerda al olor de una fruta en mal estado o demasiado madura, pero que en nada se corresponde con su sabor.

Durián por dentro
Así luce por dentro

El momento de la verdad: ¿a qué sabe el durián?

Cuando pensábamos en probar el durián siempre imaginamos que nos gustaría pero que tal vez no sería algo que repetiríamos (presunciones que hace uno sin saber). ¡Qué equivocados estábamos! No solo nos gustó sino que ¡nos encantó! Es una fruta indescriptible, con una textura increíblemente cremosa y que no parece natural. Muchos lo comparan con la textura de la mantequilla o el queso crema, pero yo diría que es mucho mejor porque no tiene esa consistencia grasosa que puede llegar a ser desagradable.

probando durián en Malasia
Probando el durián

El sabor es bastante dulce, mucho más de lo que esperábamos. El fruto no tiene ese olor penetrante que tiene su cáscara o piel aunque sí un sabor muy fuerte y un regusto “raro” pero que no llega a ser malo, por lo menos para nosotros. Nos recordó un poco a la jackfruit, otro fruto exótico muy consumido en Asia y del cual hablamos en el post de las frutas del sudeste asiático. Sin embargo, el durián es mucho más complejo y ofrece diferentes matices.

Mucha gente no se atreve a probarlo, se dejan llevar por su fuerte olor y ni siquiera se acercan a morderlo. Sin duda es un sabor atrevido, una fruta que al saborearla te deja el paladar impregnado de muchos sabores a la vez (es raro, lo sé, pero es que así es el durián) y vale la pena “soportar” el olor y darle un mordisco a su fruto.

Vendedor de durián en Penang
Se necesita fuerza y técnica para abrir el fruto

No queríamos irnos de Asia sin probar el manjar por el que tanta gente delira y el que usan para rellenar pasteles, saborizar café, hacer caramelos, helados, entre otros. No nos arrepentimos ni un segundo de haberlo probado, al contrario, si de algo nos arrepentimos es de no haberlo hecho antes.

Helado de durián con cacahuetes
Helado de durián con cacahuetes

¡Ya tenemos otra fruta favorita que añadir a nuestra lista!

Y tú, ¿te atreverías a probarla? 🙂

Sabores de Malasia

Entender la cocina malaya no es tarea fácil; mezcla y diversidad son los conceptos que mejor la definen. Malasia huele a curry, a arroz con leche de coco, está invadida por fideos de todos los tipos y vibra con el calor de los hornos tandoor. Como si de una gran olla se tratara, donde cada cultura va añadiendo sus ingredientes, este país es un abanico de sabores. Aquí, quien no encuentra algo que se adapte a su paladar, no lo encontrará en ninguna parte.

Hay platos malayos propiamente dichos, hay otros Peranakan o Baba Nyonia, como se les llama a los descendientes de los primeros chinos que llegaron al país y de los cuales nació toda una cultura muy rica y afianzada hoy en día. También están los indios, que no solo importaron sus costumbres tanto del norte como del sur de la India, sino que fusionaron sus costumbres con las malayas y así surgieron los restaurantes mamak, que se refiere a los indios musulmanes.

Esta mezcla entonces, nos permite gozar de infinidad de platos y sazones. Curris muy especiados, con salsas espesas y carnes tiernas. Fideos chinos hechos a la manera tradicional, que nadan en soya, salsa de pescado y jengibre. Diversidad de panes planos traídos de la cultura india, como el naan, el chapati (pan muy plano hecho con harina integral) y el adorado por todos, el roti canai.

Lo mejor para adentrarse en la complejidad de esta gastronomía, es ver de cerca alguno de los platos más emblemáticos de Malasia.

Nasi Lemak

Su nombre se traduce literalmente como “arroz aceitoso o grasoso”, aunque de grasoso no tiene nada. Se dice que es el plato nacional malayo. Consiste en arroz cocinado en leche de coco y aromatizado con limoncillo o lemongrass, jengibre y hojas de pandano. Se acompaña de sambal (pasta de chiles con sabor dulce e intenso), huevo frito, cacahuetes tostados y anchoas fritas. Además, se puede añadir algún guiso de carne o pollo frito.

Nasi Lemak con Rendang
Nasi Lemak

Roti Canai

Pronunciado “roti chanai”, es un plato insignia de Malasia y, debemos confesar, que ya forma parte de nuestras comidas favoritas de todo el mundo. Creemos que es inigualable y no hemos podido encontrar algún otro plato que se le parezca para poder hacer una analogía. Roti en malayo significa pan y el roti canai es un tipo de pan plano, hojaldrado pero muy suave a la vez.  Se sirve con daal (lentejas) o algún curry y es muy consumido durante el desayuno.

Roti Canai
Roti Canai
roti_canai_3
Desayuno típico malayo con Roti Canai

Murtabak

Para este plato se utiliza como base la misma masa del Roti Canai. Se rellena de una mezcla a base de huevo y suele llevar pollo o cordero. El mejor que comimos fue el de cordero con queso, una especie de plato fusión ya que el queso no es un ingrediente muy asiático que digamos pero que se ha popularizado, sobre todo por la cantidad de turistas que recibe Malasia año tras año.

murtabak
Murtabak relleno de pollo
Murtabak de cordero y queso
Murtabak de cordero y queso

Tandoori Chicken

El horno tandoor es un horno de barro muy popular en la India. Gracias a la gran comunidad de indios que vive en Malasia, el pollo tandoori es un plato que abunda, sobre todo en ciudades como Kuala Lumpur, Malaca y George Town. El pollo se marina en una mezcla de yogurt y especies y luego pasa a ser cocido en el horno a temperaturas muy altas. Suele acompañarse de pan naan, un pan plano muy suave y con sabor delicado, que también se cocina en el horno tandoor. Está en nuestro top 3 de comidas favoritas de Malasia.

Tandoori Chicken
Tandoori Chicken
Pollo tandoori en Malasia
Bandeja de pollo tandoori que incluye pan naan, salsas, vegetales y curry.

 

Arroz biryani y curry

Siguiendo con el tema de la comida india, no podemos dejar de hablar del arroz biryani y todos los curris que se pueden encontrar en Malasia. El biryani es arroz basmati al que se le suele añadir especies como comino, cardamomo, coriandro, y anís estrellado. Es el acompañante perfecto para los curris de pollo, cordero o vegetales, muy populares en todo el país.

Arroz Biryani
Arroz Biryani
Biryani con curry de cordero
Biryani con curry de cordero

Laksa

Es una especie de sopa, con un caldo base de sabor muy intenso. Existen varios tipos, siendo los más famosos el Asam Laksa y el Laksa de Sarawak.

Asam Laksa: es el laksa típico de la región de Penang y es completamente distinto al laksa que se encuentra en otras provincias del país. Es a base de pescado, muy espeso, con fideos de arroz muy blandos y una mezcla de hojas verdes, menta y piña en cuadros. Un contraste profundo de sabores.

Laksa de pescado o Asam Laksa
Laksa de pescado o Asam Laksa

Laksa de Sarawak: Sarawak es uno de los estados que conforman el Borneo malayo. Aquí, al igual que en otras zonas del país, el caldo del laksa no es a base de pescado, sino de pollo, y además lleva leche de coco y curry. Va acompañado de trozos de pollo hervido, gambas y fideos de trigo. Es nuestro favorito.

Laksa de Sarawak
Laksa de Sarawak
Laksa con gambas y tofu
Laksa con gambas y tofu

Banana Leaf Rice

Comer este plato es toda una experiencia, ya que como su nombre lo indica, es servido sobre una hoja de plátano. Proviene del sur de la India y es un festín de curris de vegetales, carnes, encurtidos, papadums (especie de galletas muy finas y crocantes) ensaladas refrescantes y arroz. Apenas te sientas en la mesa, colocan frente a cada comensal la hoja de plátano y te van sirviendo de una fuente con diferentes recipientes.

Banana leaf rice
Banana leaf rice

Char Kway Teow

Fideos de arroz planos y muy anchos, sofritos en wok con gambas, huevo, berberechos, salchicha china, pasta de chiles, salsa de soya y salsa de ostras. Es muy popular en la zona de Penang y se suele comer en puestos callejeros.

Char Kway Teow
Char Kway Teow

Satay

Es otro de los platos estrella de Malasia. Son brochetas o pinchos de cerdo, pollo o ternera (también se encuentran de hígado y otras partes no tan nobles) hechas a la parrilla y acompañadas de una salsa suntuosa a base de cacahuetes. Se acompaña con “rice cakes”, una especie de trocitos de masa hechos con arroz.

Satay de cerdo con "rice cakes"
Satay de cerdo con “rice cakes”
Satay de pollo con arroz blanco
Satay de pollo con arroz blanco

Hainanese chicken rice o pollo con arroz de Hainan

Es un plato muy básico pero no por eso deja de ser espectacular. Tiene orígenes chinos, más específicamente en la región de Hainan como lo dice su nombre. Se cocina el pollo entero en un caldo que contiene huesos tanto de pollo como de cerdo. Se sirve con un arroz súper suelto que tiene muchísimo sabor ya que está cocinado con caldo del pollo. Algunas veces se acompaña con una salsa de soya oscura y dulce y otras con un salsa a base de chile. Uno de los más famosos se encuentra en la ciudad de Ipoh, en el centro del país.

Chicken rice de Ipoh
Chicken rice de Ipoh
Chicken rice con brotes de soja
Chicken rice con brotes de soja en Penang

Wantan mee o wanton mee

Fideos caseros de trigo, servidos con salsa de soya y salsa de ostras, acompañados de tiras de cerdo asado y wantan fritos. Los wantan son pequeñas bolsitas de masa frita, rellenas de cerdo o gambas. Mee significa “fideos” y es una de las palabras que más verás en todo Malasia.

Wantan mee en George Town, Penang
Wantan mee en George Town, Penang

Kolo mee

Otro de nuestros platos favoritos. Es oriundo de la región de Sarawak, en la isla de Borneo. Se parece un poco al wantan mee, ya que ambos son platos de fideos secos. Sin embargo, el kolo mee lleva carne de cerdo molida o picada y el sabor es más ligero y la textura de los fideos es más fina y mucho más rica.

Kolo mee
Kolo mee

Como todos estos platos lo demuestran, comer en Malasia es una experiencia única. Entender su cocina es primordial para poder percibir la realidad del país, entender su cultura y esa mezcla profunda que la define. Además de todos los manjares salados, también abundan los postres y las bebidas, los cuales creemos que son todo un mundo aparte y a quienes dedicaremos un próximo post.

Un paseo por las frutas del Sudeste Asiático

Visitar el Sudeste Asiático y no comer frutas es como no haber estado allí nunca. El trópico es generoso y lo demuestra produciendo cientos de frutas increíbles. Desde Tailandia hasta Filipinas, de este lado del mundo las frutas invaden las calles, los mercados, las playas y los patios traseros de las casas.

Durante nuestro recorrido por los países del sur de Asia, hemos tenido la oportunidad de probar muchas frutas por primera vez, pero también, nos hemos reencontrado con algunas de las frutas tropicales que tanto extrañábamos y con las cuales crecimos en Venezuela.

Las frutas son parte fundamental de la dieta en este lado del mundo. A diferencia de los países europeos, los lugareños parecieran no comerlas porque las saben sanas y buenas para el organismo, sino porque los árboles no dejan de producirlas y aquí, como se hacía antaño, se come lo que la tierra da. Aquí, la gente no busca las frutas sino que ellas te encuentran a ti.

Para nosotros ha sido un verdadero placer encontrar tantos manjares de la naturaleza. Nos maravillamos con la variedad y los sabores tan intensos, y a veces, hasta indescriptibles.

Estas son algunas de las frutas del Sudeste Asiático que hemos probado por primera vez y nos cautivaron, no solo por su sabor, sino por su aspecto.

Rambután

A primera vista, esta fruta enamora. Su estética es insuperable y pareciera sacada de una tienda de diseño. Es de un rojo intenso por fuera, con una especie de hebras que se asemejan a un cabello alborotado. Su piel es más suave de lo que parece y, al contrario de lo que pensamos la primera vez que la vimos, no hace daño al tocarla. Al abrirla, su carne es blanca y firme, jugosa y de sabor ligero pero muy dulce.

Rambután

En Indonesia, los árboles de rambután abundan y se les puede ver muy fácilmente en ciudades y pueblos.

Árbol de rambután

Rambután en racimo
Racimo de rambután
Rambután por dentro
El rambután por dentro

Longan

También se le conoce como “ojo de dragón” por el aspecto que tiene al partirlo a la mitad. Tiene un sabor muy refrescante que nos recordó al melón. La carne es muy parecida en textura a la del rambután. En Venezuela, crecimos comiendo una fruta que se llama mamón (o mamoncillo en otros países latinoamericanos). Al ver el longán inmediatamente nos acordamos de éste a pesar de ser de colores distintos. La textura de su piel y la manera de abrirlo para sacar la carne interior es exactamente igual a la del mamón. Sin embargo, al probarlo notamos que no tienen nada que ver.

Racimo de longán
Racimo de longan
Longan sin piel
El fruto sin la piel
longan u ojo de dragón
Cuando se parte a la mitad parece un “ojo de dragón”

Mangostán

También conocido como mangosteen en inglés o mangostino en Colombia, es la reina de las frutas, o por lo menos eso afirman los tailandeses.  Es, sin duda, una de nuestras favoritas por su sabor intenso, ácido y dulce a la vez. Cuando se abre por la mitad, aparecen unos gajos blancos con una carne muy blandita. No se nos parece a nada que hayamos probado antes. Estéticamente también es muy bonita, ya que su piel es violeta por fuera, pero por dentro es de un rojo intenso que contrasta con lo blanco del fruto.

Mangostán
Así luce por fuera

Mangosteen

Malla de mangostino
Mangostán de Indonesia

Rambai

En aspecto se parece al longan, ambos son redondos, con un color entre amarillo y marrón y vienen en racimos. Sin embargo, sus sabores son completamente opuestos. El sabor nos recordó al de la toronja o pomelo pero más ácido y menos amargo. Es muy refrescante y sabrosa, aunque más vale que no muerdas su semilla ya que su amargor es bastante intenso.

Racimo de rambai

Rambai

Jackfruit

En español se conoce como jaca y es, de todas las que hemos probado, la que más nos ha sorprendido. No sabríamos cómo explicar su sabor, aunque nos atrevemos a decir que sabe a una mezcla de mango, banana y maracuyá. Tiene una carne muy firme, que se puede deshilachar y no es nada jugosa. Se dice que la jackfruit es la fruta más grande del mundo y se pueden llegar a encontrar ejemplares de hasta 50 kilos.

El fruto por fuera es verde y tiene una especie de espinas gordas. Al abrirlo se extraen sus frutos, que son amarillos y muy brillantes. Suele venderse ya pelada y preparada en bandejas, ya que sacar el fruto puede ser muy engorroso.

Jackfruit entera
La fruta entera
Jackfruit
La jackfruit está llena de muchos gajos como este

Snake fruit

Como su nombre en inglés lo indica, esta fruta pareciera estar recubierta de piel de serpiente. Dentro guarda unos gajos amarillentos, con sabor entre ácido y dulce; a veces, nos recordaba un poco al sabor del mango, pero con un fruto mucho más firme y hasta crocante. También se convirtió en una de nuestras favoritas.

Snake fruit

Snake fruit sin piel

Dragon fruit o pitahaya

Aunque la pitahaya ya la había probado en España, solo la comí una vez. Aquí hemos tenido oportunidad de comerla con regularidad ya que se encuentra con muchísima frecuencia. Es, para nosotros, una de las frutas más bonitas que existen, gracias a su piel color fucsia y el contraste que hace con su carne blanca con semillas negras. También se encuentra una variedad que no es blanca sino violeta o fucsia por dentro. El sabor es bastante suave, de hecho, hay algunas que no saben a casi nada, aunque si está bien madura es muy dulce y sabrosa. Recuerda mucho a un kiwi, aunque sin ser ácida.

Pitajaya o dragon fruit

Pitahaya fucsia

Hay otras frutas que hemos encontrado en el sudeste asiático que nos han hecho dar un salto a nuestra infancia en el Caribe. Las comíamos de niños y teníamos mucho tiempo (por no decir años) sin probarlas de nuevo. Es el caso de:

Carambola o star fruit

Una fruta refrescante, ácida y muy fotogénica. Al cortarla tiene forma de estrella, de allí su nombre de star fruit en inglés. También se le conoce como “tamarindo chino” en otros lugares.

Star fruit

Star fruit cortada a la mitad

Ciruela de Java o Java plum

Esta fruta en realidad la conocemos como “uva de playa” en Venezuela. No estamos seguros de su nombre real, pero apenas la vimos la identificamos. La encontramos en un mercado de frutas de Singapur y nunca llegamos a saber con qué nombre se le conoce en estos países. A simple vista parece una aceituna negra, pero es más como una uva. Es ácida y jugosa y tiene la particularidad de teñir la boca de violeta. Su jugo es bastante astringente pero delicioso.

Java plum

Java plum

Custard apple

La custard apple o sugar apple pertenece a la familia del anón y la chirimoya, esa que tanto se consume en España. Todas estas frutas tienen un sabor muy parecido al de la guanábana. Su pulpa es muy cremosa y más que una fruta parece un postre.

Custard apple

Custard apple o chirimoya

Custard apple o chirimoya

Guayaba

Esta es otra de las frutas que nos hizo recordar nuestra vida en el trópico venezolano. La variedad que conocíamos es la de carne color rosa, sin embargo, en Tailandia solo vimos las de pulpa blanca. El sabor es parecido pero la carne es más firme y no tan dulce. Allí la suelen comer cuando no está muy madura, con una mezcla de azúcar y chile en polvo, lo cual me recordó a la mezcla de mango verde con sal tan popular en Venezuela. En Indonesia, por su parte, solo vimos las rojas.

Thai guava

Pink guava

Durián

No podíamos dejar de lado esta fruta tan misteriosa y de la que todos hablan cuando visitan Asia. Es tan particular que decidimos dedicarle un post aparte a este manjar asiático.

Y por último, dos frutas que ya se encuentran en casi cualquier lugar del mundo y que hemos comido infinidad de veces pero que no podíamos dejar por fuera porque son las máximas embajadoras de las frutas tropicales en el mundo: la piña y la papaya o lechosa (escrito también “lechoza”).

Los árboles de papaya abundan en Malasia, Indonesia, etc., y en Tailandia es una fruta muy preciada. No solo la consumen madura sino también cuando está verde, empleándola en uno de los platos más representativos del país: la papaya salad.

Papaya en Tailandia
Lechosa roja tailandesa
Thai papaya salad
Ensalada de papaya verde

Y qué decir de la piña, esa refrescante y diurética fruta, a la cual visten de gala tallándola y haciéndola aún más guapa y provocativa.

Frutas tropicales. Piña o ananás

Esto es solo una muestra de la gran variedad de frutas que hay en el Sudeste Asiático y en el trópico en general. Por supuesto que se quedan muchas por fuera, pero ¡no alcanza el tiempo para probarlas todas!

Sabores de Tailandia

Comer en Tailandia es subirse a una montaña rusa de sensaciones; la intensidad de los sabores es indiscutible. En este país sienten fascinación por la comida bien aderezada, los caldos suntuosos y las carnes tiernas. El tailandés también es un claro fanático del azúcar, tanto así, que es común ver cómo enriquecen sus platos salados con unas buenas cucharadas dulces.

Pareciera que todo girara en torno a la comida. Es bien sabido que Asia es el paraíso gastronómico para cualquier foodie y ahora que hemos podido vivirlo, no dudo un segundo de que es así. Hay comida en cada esquina, ollas y fogones encendidos desde tempranas horas de la mañana hasta bien entrada la noche. Hay restaurantes debajo de puentes, en callejones escondidos y taponando todas las aceras principales.

Puesto de comida callejera en Tailandia
Puesto de comida callejera en Tailandia

Nunca faltan en el centro de cualquier mesa los aderezos, sin los cuales, ningún plato pareciera tener sentido; chiles, salsa de pescado, vinagre, azúcar, cacahuete. El dicho bien dicta que donde fueres haz lo que vieres, así que hay que estar preparado para coger las cucharillas y llenar de sabores extras tu comida como lo hace un buen local.

Olor a curry, guisos sedosos a base de leche de coco, rotis heredados de otras culturas, dulces glutinosos, frutas coloridas, dim sum chinos; todo esto y más encontrarás en esta joya del sudeste asiático.

El arroz es el gran rey y cuando no está frito en el wok con un montón de ingredientes, está bañado con potentes salsas. Los noodles también juegan un papel fundamental en la gastronomía y puedes elegirlos de arroz, de trigo, planos, finos, tostados o frescos.

Noodles tailandeses
Los tan consumidos noodles

Los ingredientes crudos están siempre en la mesa. No importa que tan pesado sea un plato, la presencia de un vegetal, como puede ser pepino, judías verdes o calabacines, es clave. Tiene sentido que después de varias cucharadas de un picante y poderoso curry, te lleves a la boca algo ligero y suave para refrescarte el paladar.

Las frutas son un mundo aparte en el Reino de Siam y  merecen un apartado solo para ellas. Hay que recordar que Tailandia es un país tropical lo cual lo convierte en un paraíso frutal.

Viniendo de occidente, una de las diferencias culturales más marcadas es qué se come a cada hora del día. En Tailandia, son pocos los platos que tienen “horario fijo”, queriendo decir con esto que puedes comer desde pollo frito en el desayuno hasta fruta fresca para la cena. Mi percepción es que el tailandés come simplemente cuando tiene hambre y aquello que le apetezca en el momento. Son muy abiertos a la hora de comer, y si bien es cierto que las sopas abundan en el desayuno, por ejemplo, puedes comerla a cualquier hora del día.

Dim sum tailandeses
Dim sum al vapor en un mercado callejero

No quiero pecar de exagerada, pero ningún plato de este país nos defraudó. Nunca, en 2 meses que estuvimos probando todo lo que podíamos, encontramos algo que no repetiríamos. De hecho, sentimos una especie de “morriña” o “guayabo” si cabe, cuando recordamos los sabores tailandeses. Nos embriaga el miedo de no poder encontrarnos de nuevo con la fragancia de cada plato thai y esa alegría en el paladar que significa comer en Tailandia.

Aquí una muestra de algunos de los platos que tuvimos la suerte de probar:

Khao Pad: arroz frito estilo tailandés. Hay varias maneras de presentarlo, con un huevo frito por encima, dentro de una piña o envuelto en una tortilla muy fina. Aunque el arroz frito lo asociemos siempre a la comida china, en Tailandia es también muy popular pero su sabor es diferente. Utilizan menos salsa de soya, arroz jazmín en vez de arroz tradicional e ingredientes más frescos como el cilantro.

Arroz frito tailandés con anacardos y huevo frito
Arroz frito tailandés con anacardos/merey y huevo frito
Arroz frito envuelto en tortilla
Arroz frito envuelto en tortilla

Phanaeng o Panang curry: curry suave con base de leche de coco, hojas de lima, azúcar de palma y salsa de pescado. Es uno de nuestros grandes favoritos.

Panang curry de pollo con arroz jazmín
Panang curry de pollo con arroz jazmín

Massaman curry: es más parecido al curry que se encuentra en la India ya que al igual que allí se utilizan muchas especias secas. Es típico del sur de Tailandia y muy popular entre la comunidad musulmana; de hecho, la palabra “massaman” significa “musulmán”. El guiso suele llevar patatas, cacahuetes y salsa de tamarindo.

Massaman curry con gambas
Massaman curry con gambas

Yellow curry: es uno de los más famosos y es muy común encontrarlo en restaurantes de comida thai fuera de Tailandia. Al igual que los anteriores, su base también es la leche de coco.

Thai yellow curry
Yellow curry o curry amarillo tailandés

Khao Soi: sopa con caldo a base de curry y leche de coco, trozos de pollo y fideos gruesos de trigo. La sopa se corona con más fideos pero en este caso están tostados. Es popular en la zona norte del país y la mejor la encontramos en la ciudad de Chiang Mai.

Khao Soi tailandés
Khao Soi en Chiang Mai

Sai Ua: es una salchicha también típica de Chiang Mai, hecha a base de cerdo y aderezada con un montón de especias, lemongrass o citronela y hojas de lima. La asan a la parrilla y es muy común encontrarla en los mercados callejeros.

Sai Ua, salchicha típica de Chiang Mai
Sai Ua, salchicha típica de Chiang Mai
Sai Ua sausage Chiang Mai
Venta de salchichas en mercado de Chiang Mai

Sopa de fideos con red pork: el cerdo asado es muy común en Tailandia y una de las formas más populares de hacerlo es marinarlo en salsa barbacoa antes de asarlo. De allí proviene ese tono rojizo y el nombre por el cual se conoce.

Sopa de fideos con cerdo rojo asado
Sopa de fideos con cerdo rojo asado

El cerdo asado también puede comerse servido con salsa agridulce y acompañado de arroz jazmín.

Cerdo asado al estilo tailandés con salsa agridulce y arroz
Cerdo asado con salsa agridulce y arroz

Mango sticky rice: uno de los postres estrella de Tailandia. Se encuentra sobre todo en el norte del país y consiste en un arroz glutinoso dulce, acompañado de mango fresco y leche de coco endulzada. Es una verdadera delicia. El arroz utilizado para este postre es una variedad específica llamada sticky rice ya que se vuelve pegajoso cuando se cocina.

Mango sticky rice
Mango sticky rice

Definitivamente, comer en Tailandia es una experiencia inolvidable. Su gastronomía es inmensamente rica y merece dedicarle mucho más tiempo. Si algo nos llevamos de este país, son sus sabores explosivos.

¿Qué comer en Bangkok?

Tailandia es un paraíso para los amantes de la cocina y su capital es una fiesta constante en lo que a comida se refiere. Sin embargo, puede ser un poco apabullante la cantidad de opciones que hay y es normal sentirse un poco perdido a la hora de elegir dónde comer en Bangkok.

Puesto de comida en Bangkok
Uno de los tantos puestos de comida en Bangkok

Por eso, hemos decidido hacer una lista con algunos sitios que visitamos y en donde realmente vale la pena probar por lo menos un plato. La mayoría de restaurantes de nuestra lista están en el barrio de Banglamphu y todos son de precios bajo-medio.

Khao San Road: como es bien sabido, esta es la zona mochilera por excelencia. En la calle que lleva el mismo nombre, todo está pensado para atraer al turista así que, si puedes alejarte de ella para comer, hazlo. Nosotros probamos nuestro primer Pad Thai aquí, y aunque no estaba mal del todo, no fue de los mejores. Si algo bueno tiene esta calle es la practicidad, sobre todo si te estás alojando cerca de ella como fue nuestro caso. Lo que sí es seguro es que en esta calle no pasarás hambre nunca.

Precios

Snacks tipo rollitos primavera: 25 TBH

Helado artesanal de coco: 40 TBH

Restaurante Daruma: está muy cerca de Khao San Road, en la calle Samsen. Debemos aclarar que preferimos siempre la comida callejera por encima de los restaurantes más “lujosos” pero elegimos este sitio por ser una ocasión especial (día de Navidad). Los precios en comparación con la comida de la calle suelen ser bastante elevados, pero pagas la comodidad de estar sentado en un sitio tranquilo, además, las raciones estaban bastante bien de tamaño. Si te quieres dar un capricho cerca de Khao San, es un buen lugar para hacerlo.

Precios

Comida para dos personas con entrante para compartir, 2 principales y 2 cervezas grandes (640ml): 525 TBH en total.

Mesa de comida tailandesa
Curry de ternera, gyozas y pad thai en el Restaurante Daruma de Bangkok

Calle Chana Songkhram: desafortunadamente no tenemos el nombre exacto del restaurante. Es un local muy modesto pero con excelente comida. Tiene varias mesas bajo una lona en plena calle lo que lo hace fácil de reconocer y su carta es muy extensa. Comimos allí un par de veces ya que quedamos encantados con sus platos y precios. La primera vez probamos un curry verde de pollo con noodles bastante picante (lo cual nos encanta) y un curry rojo de ternera acompañado con arroz blanco. Ambos platos estaban deliciosos, eran abundantes y muy económicos.

El segundo día probamos un arroz salteado con gambas estilo Tom Yam y debo decir que fue un festín de sabores; mucho lemon grass o citronela y jengibre. También tomamos un pollo salteado con anacardos acompañado de arroz blanco. Esta vez pasamos de la cerveza y bebimos un té tailandés con leche y hielo que estaba delicioso.

Precios

Platos de curry: 50 TBH

Cerveza Chang grande: 80 TBH

Té tailandés con leche y hielo: 30 TBH

Curry verde de pollo
Curry verde de pollo

Sopa de noodles con carne: una de las mejores beef noodles soup de Bangkok la probamos en este restaurante de la calle Thanon Phra Athit, a pocos minutos de la concurrida Khao San Road. Aunque algunos turistas frecuentan el sitio, se ve mucha gente local comiendo allí, lo cual siempre es buena señal. Pedimos 2 tipos diferentes de sopa y ambas estaban increíbles. La diferencia entre ambas era poca, una tenía una especie de bolitas de carne tipo salchicha y los caldos variaban un poco de sabor. La carne estaba súper tierna y magra, el caldo con un sabor intenso a cilantro y los noodles perfectamente cocidos.

Precios

Bol de sopa: entre 70 y 90 TBH.

Beef noodles soup
Beef noodles soup

Thipsamai: local famoso por su Pad Thai. Está un poco más retirado del barrio de Banglamphu, más hacia los lados de la Golden Mountain. Es un espectáculo solo ir a ver cómo sus cocineros preparan este plato con una rapidez y agilidad impresionantes. Siempre está lleno y hay que hacer cola para entrar pero suele ir muy rápido. Mientras esperas, puedes deleitarte con los fogones a toda máquina en plena calle. El plato estrella, como ya lo he dicho, es el Pad Thai de gambas envuelto en una tortilla muy fina. Sus noodles pintados con una salsa naranja son espectaculares.. No te asustes si ves la larga fila al llegar, la espera bien valdrá la pena.

Precios

Pad Thai: 90 TBH

Bebidas: entre 20 y 40 TBH

Pad Thai famoso en Bangkok
Pad Thai envuelto en tortilla

Comida callejera en Rambuttri alley: es una calle paralela a Khao San Road muy concurrida por las noches y llena de carritos para comer. Nosotros nos decantamos por uno que tenía muchos guisos y platos a base de pollo y pescado. Los exhiben todos en bandejas, eliges 2 o 3 y lo acompañan con el infaltable arroz blanco.Este sistema nos gusta mucho porque puedes ver todos los platos ya preparados y así escoger el que más te llame la atención. Entre lo que ofrecían había: pollo con curry y hojas de albahaca tailandesa (en tailandés pad kra pao gai), guisos con salsas,  albóndigas de pescado y gran variedad de frituras.

Entre 40 y 60 TBH dependiendo de la cantidad de comida que elijas.

Para finalizar, te dejamos unas recomendaciones generales para comer en Bangkok:

  • En Bangkok hay comida en cada esquina. Prácticamente todo lo que pruebes estará rico.
  • La gran mayoría de sitios están muy limpios así que la higiene no será un problema.
  • Los platos más baratos suelen estar alrededor de los 50 TBH.
  • Aprovecha esta ciudad para comer frutas. Las encontrarás por todos lados, son frescas y baratas.
  • Alejarse de los sitios de comida occidental siempre es buena idea. No solo ahorrarás mucho dinero sino que comerás mejor si frecuentas lugares de comida local.
  • A los tailandeses les encantan los snacks, prueba todos los que puedas, no te arrepentirás.