Gili Air: la isla soñada

Después de meses de viaje por el Sudeste Asiático, donde hay más motos que gente y los coches parecieran no tener frenos, que te digan que hay un pedazo de tierra donde no están permitidos los motores es música para tus oídos.

No lo pensamos mucho y desde Bali, en Indonesia, nos embarcamos en un fast boat rumbo a Gili Air para darnos cuenta de que en esta isla los días transcurren a un ritmo especial.

Despiertas en una gran cama, rodeada de un mosquitero blanco que te hace sentir dentro de una película. Desayunas un ice coffee delirante, zumo, pancakes, tostadas y fruta fresca, cómo no.

Desayuno en Gili Air

Te pones tu traje de baño, tu armadura de protector solar (que aquí estamos muy cerca del Ecuador y hay peligro de acabar carbonizados) y sales a caminar. Sí, a caminar, aunque parezca mentira, hay sitios en el Sudeste Asiático donde la gente camina.

Mientras vas por esas calles de tierra, con el mar de un lado y plantaciones verdes del otro, te van lloviendo los “good morning”, “hello”, “how are you today?”, “breakfast?”, etc., acompañados siempre de una sonrisa.

Calles de Gili Air
Las “calles” de Gili Air

Si en el camino ves a un grupo muy grande de hombres que vienen todos en la misma dirección, algunos caminando, otros en bici y unos pocos en una especie de moto de juguete eléctrica, no te asustes, no son hordas de turistas, son los lugareños saliendo de su rezo diario en la mezquita.

Llegas a la playa y tomas mil fotos, aunque todas sean iguales, porque no te puedes creer lo cristalina que es el  agua, o lo turquesa que se ve con la luz del sol, o lo blanco de la arena, o el volcán que se ve al fondo, o que Bali está tan cerca y que tú estás tan lejos de la ciudad en la que vives.

Playas paradisíacas de Gili Air

Te tumbas en la arena, aún sin creerte nada de lo que ves. Decides pegarte un baño a ver si espabilas, pero sigues en la incredulidad. Te ves tus propios pies en el fondo y le comentas a tu compañero muchas veces (demasiadas veces) que el agua parece de mentira. Nadas, saltas como niño, te pones el snorkel, vuelves a sentirte niño y te emocionas viendo erizos, peces de colores y anémonas.

Bajo el agua en Gili Air

Sales del agua, no aguantas el sol pero no pasa nada, a diez pasos hay un bar con un techo enorme, sillas comodísimas y empleados tumbados en hamacas, sin ningún afán. Te pides dos zumos de papaya. Te dicen que tardan porque hay que ir a comprar la fruta. No vuelve a pasar nada. Mientras más tarden más tiempo tengo para admirar el mar, piensas. O tal vez para balancearme en un columpio y sentirme niña de nuevo…

Gili Air en Indonesia

Cansado de tanto baño, arrugado como una uva pasa, te despides de los chicos de la hamaca y vuelves a retomar la calle de tierra. Vas serpenteándola, abriéndole el paso a los cidomos o lo que es lo mismo, los taxis de Gili Air*. Te topas con algún que otro turista nórdico en bicicleta, intercambian sonrisas y un “hi” y ves en sus rostros que van pensando lo mismo que tú “¡estamos en el paraíso!”

Vuelves a tu guesthouse, ese sitio de ensueño, con más lujo del necesario y que aún así se adapta a tu bien cuidado presupuesto. Aunque todavía sigas arrugado de tantas horas en el mar, a un baño en esa piscina rodeada de árboles, flores, vacas y lagartos monitor no se le puede negar nadie.

Piscina en Gili Air

Llegada la hora del almuerzo, vuelves a la calle. Si te descuidas y sigues andando sin mucho pensar, le das la vuelta entera a la isla y acabas donde empezaste. No importa, en Gili Air el tiempo pasa lento y no nos quejamos de nada.

Te vas al restaurante más local que encuentras, ese que no tiene ni nombre ni wifi gratis. Te deleitas con su nasi campur o gado-gado. Después viene la siesta, esa siesta que haces sin remordimiento alguno y sin programar alarmas.

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Gado-gado: plato típico indonesio que consiste en una mezcla de vegetales y tofu al vapor con salsa de cacahuetes / maní.

Antes de las 6 vuelves a la playa, al oeste de la isla esta vez, que toca ver el atardecer. Puedes caminar mar adentro, que aquí la marea a esta hora baja tanto que esa playa turquesa de la mañana hace metamorfosis y se convierte en un gran mirador.

Te volverás loco haciendo fotos, pero asegúrate de volver la tarde siguiente y dejar la cámara en casa. Que se quede ese atardecer solo en tu retina y en la memoria. Que lo recuerdes hasta que tu cerebro quiera.

Atardecer en Gili Air
Uno de los mágicos atardeceres de Gili Air

Al otro día, solo tienes que repetir lo del día anterior, porque hay rutinas en las que sí vale la pena sumergirse.

*Los cidomos o coches tirados por caballos, son el único medio de transporte permitido en Gili Air, además de las bicicletas y alguna que otra moto eléctrica. Nosotros decidimos no hacer uso de estos coches porque no estamos seguros bajo qué condiciones tienen a los caballos y tememos que no son las más idóneas. No nos gusta ninguna actividad que implique el uso de animales , así que antes de colaborar con cualquier posible maltrato, decidimos recorrer la isla andando. 

Si quieres saber cómo llegar, qué comer y qué hacer en la isla, puedes ver nuestra: Guía práctica sobre Gili Air.

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Guía práctica sobre Gili Air

Le declaramos nuestro amor a Gili Air apenas llegar. Fue para nosotros una isla especial, tanto así, que le dedicamos un post entero que puedes leer aquí: Gili Air: la isla soñada.

Pasamos 10 días en este pequeñísimo pedazo de tierra que, junto a Trawangan y Meno, forma parte de las islas Gili en Indonesia. Te dejamos una guía práctica por si quieres ser feliz, como nosotros, en este hermoso paraíso.

Playa de Gili Air en Indonesia
Una de las playas de Gili Air

¿Cómo llegar a Gili Air?

Estuvimos en 2 oportunidades en Air y en ambas llegamos desde sitios distintos.

Desde Bali:

La primera vez lo hicimos desde Ubud, Bali. Nos fuimos a una de las muchas agencias que hay en todo Ubud y acordamos un precio de 300.000 IDR por persona que incluía el transporte en van desde nuestro hospedaje hasta el muelle en Padang Bai y el fast boat de la compañía Ekajaya hasta Air.

Escoger la compañía de ferry no fue nada fácil. Leímos todo tipo de reseñas tanto en Internet como en la guía de Lonely Planet, quienes recomiendan a la empresa Scoot. Después de pensarlo mucho, nos decidimos por Ekajaya ya que no era ni la más barata pero tampoco la más costosa (los precios de Scoot, por ejemplo, doblan a los de otras compañías).

En general la experiencia en este primer recorrido fue bastante buena. Salimos a tiempo, el barco se movió bastante poco e íbamos muy cómodos en el compartimiento de aire acondicionado. El viaje duró menos de 2 horas desde Padang Bai.

Desde Lombok:

La segunda vez que estuvimos en Air llegamos a la isla desde Lombok, específicamente desde la zona de Kuta. Aquí hicimos lo mismo que en Ubud, comparamos precios entre las muchas agencias que hay y nos decidimos por la que mejor espina nos daba. La verdad, todas las agencias ofrecen lo mismo, solo que algunas inflan más los precios que otras. Al final pagamos 120.000 IDR por persona que incluía el transporte desde el alojamiento hasta el muelle (1 hora y media de viaje) y el slow boat o shuttle boat que te cruza hasta la isla y el recorrido es de unos 20 minutos.

Una vez en Gili Air, si tu alojamiento no está cerca del muelle, puedes optar por un cidomo (coches tirados por caballos) que son el único medio de transporte permitido en las Gili, aunque yo personalmente no lo haría. Al parecer estos caballos son tratados con crueldad la mayoría de las veces y nos negamos rotundamente a apoyar cualquier tipo de maltrato animal. Así que siempre puedes caminar; las distancias en Air son cortas, además es gratis y bueno para la salud 🙂

¿Dónde dormir en Gili Air?

La isla es pequeña, sin embargo, hay muchísima oferta de alojamiento. Los que están a primera línea de playa, como siempre, serán los más costosos. Si buscas hospedaje barato, trata de irte hacia el centro de la isla, alejado de la playa. Encontrarás muchas homestay con precios razonables.

Nosotros nos alojamos en el Sayang Mama Inn, que si bien no es el más barato de la zona, nos dejó encantados. Encontramos una oferta a través de booking.com con la cual pagamos 15€ por noche en habitación doble privada con aire acondicionado. Además, tenía un buen desayuno incluido y puedes usar la súper piscina del resort de al lado, ya que son los mismos dueños.

¿Dónde comer en Gili Air?

A orilla de playa encontrarás muchas opciones para comer, aunque no serán las más baratas. La gran mayoría de los locales a pie de playa ofrecen comida más occidental. Si lo que buscas es comer comida local a buen precio, te recomendamos el Warung Yahuuut. Fue, sin duda, nuestro favorito; la comida es deliciosa, las raciones generosas y los precios imbatibles. Está en el centro de la isla y aunque no está al lado de la playa, vale mucho la pena. Si en cambio quieres comer con vistas al mar y aun así cuidar el presupuesto puedes ir al Warung Sasak, con precios razonables y a orillas de la playa.

Vistas de Gili Air
Las vistas desde uno de los restaurantes a pie de playa

¿Qué hacer en Gili Air?

Si relajarte y bañarte en aguas cristalinas no es suficiente para ti, en Gili Air puedes hacer muchas más cosas como:

  • Snorkel para ver tortugas (hay un alquiler de snorkel en cada esquina)
  • Caminar por toda la orilla de la playa y darle la vuelta a la isla. Se tarda aproximadamente 1 hora.
  • Si lo tuyo no es caminar, puedes alquilar una bicicleta.
  • Disfrutar de los increíbles atardeceres con vistas al Monte Agung en Bali.
  • Maravillarte con la fauna marina que sale a flote cuando baja la marea por las tardes. Si estás de suerte y atento podrás ver estrellas marinas, anémonas, erizos y mucho más.
  • Ir a algún bar cerca de la playa, tomarte una cerveza y bailar al ritmo de la música que pinchan los DJs.
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Los atardeceres son especiales en Gili Air
Vistas del Monte Agung desde Gili Air
Vistas del Monte Agung desde Gili Air

 

Trang: inmersión en la cultura tailandesa

Si algo bueno tiene emprender un viaje largo, es la oportunidad de poder ver todos los escenarios posibles: lugares turísticos, paisajes de postal, ciudades caóticas, pueblos olvidados.

Trang, en Tailandia, es conocida por ser una ciudad de paso. Nadie le dedica más de un par de días ya que no tiene grandes atractivos turísticos. A nosotros esta urbe nos sorprendió cansados y con necesidad de hacer una pausa, así que permanecimos allí más días de los que cualquiera pudiese otorgarle.

Creemos que las oportunidades que se presentan tienen todas una razón de ser y nuestra estadía en Trang no fue la excepción. Recordaremos esos días como los más auténticos y tranquilos que tuvimos en Tailandia.

En esta ciudad del sur del país, caminamos despacio, nos detuvimos a admirar todo lo que nos rodeaba sin ningún tipo de prisa. Tratamos de entender más a fondo cómo vive el tailandés. Nos costó mucho comunicarnos, eso sí, pero qué bien se sintió.

Al pasar más de una semana en un mismo lugar, te vas acostumbrando a él y comienzas a tener rutinas simples. Caminábamos todos los días por las mismas calles, reconociendo a los perritos del vecindario, siendo testigo del cambio de las flores y hasta saludando a todo el que pasaba.

El estar lejos del caos turístico, tomarse los días con calma y tener tiempo para observar, te permite tener momentos como estos, que se grabaron a fuego en nuestra memoria:

  • Como ese desayuno típico tailandés en el cual descubrimos una salsa dulce de coco alucinante y un ice coffee increíble…

Desayuno típico del sur de Tailandia

  • Pasear por los mercados sin ver a un solo turista, poder maravillarnos con la frescura de los noodles, los vegetales, el pescado y probar por primera vez la jackfruit, la fruta más grande del mundo.

Mercado en Tailandia

  • Hablar con vendedores del mercado y probar, gracias a ellos, un dulce de coco típico y descubrir que empezaría a formar parte de nuestra lista de dulces favoritos.
Dodol: especie de caramelo gomoso con sabor a coco
Dodol: especie de caramelo gomoso con sabor a coco
  • Comer todos los días en el mismo restaurante, sirviéndonos de las fotos de los platos pegadas en la pared, era una aventura. No olvidaré nunca los almuerzos allí, moviendo la cabeza, los dedos y todo lo que pudiésemos para decirle a la cocinera lo bueno que estaba todo. Al final, ella aprendió algunas palabras en inglés y nosotros algunas en tailandés.

Restaurante típico tailandés

  • Hacer de la calle tu propio jardín por unos días y seguir de cerca el cambio de esta belleza, fue una de nuestras experiencias favoritas
Flor de loto color rosa
Flor de loto
  • Contemplar atardeceres desde el balcón del que fue nuestro hogar por varios días, se convirtió en una rutina de belleza imbatible.

Atardecer en Trang, Tailandia

Atardecer en Tailandia

En Trang no visitamos monumentos históricos, ni vimos paraísos naturales, ni museos, ni paisajes de ensueño; pero nos zambullimos en la cultura tailandesa y vivimos su día a día, sin ser bombardeados por oficinas de turismo ni taxistas insistentes. Nos llevamos con nosotros esas sonrisas, esos días lentos y necesarios, esa sensación rara de estar en una ciudad que nadie visita pero la sientes tuya y tan bonita e interesante como cualquier otra que figure en la guía de viajes.

Árbol floral en Trang

 

Playas de Tailandia

Tailandia es un paraíso para los amantes del mar. En esta ruta gráfica, nos damos un paseo por algunas de las increíbles playas que nos ofrece este maravilloso país.

Koh Tao, Surat Thani

Aow Leuk Bay Koh Tao Tailandia

Aow Leuk Bay

 

Freedom beach Koh Tao

Freedom Beach

 

Sairee Beach Koh Tao

Sairee Beach Koh Tao

Sairee Beach

 

 

Shark Bay Koh Tao

Shark Bay

 

Taa Toh Lagoon Koh Tao

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Taa Toh Lagoon

 

 

Koh Phangang o  Koh Pha Ngan, Surat Thani

Ban Kai Beach Koh Phangan

Ban Khai Beach

 

Haad Rin Nok en Koh Phangan

Haad Rin Nok 

 

Chaloklum Bay Koh Phangan

@tortoluis en Chaloklum Bay
@tortoluis en la paradisíaca Chaloklum Bay

Chaloklum Bay en Koh Phangan

Chaloklum Bay

 

 

Península de Railay

Phra nang beach en Railay

Phra nang beach Railay

Phra Nang Beach

 

Playas de Tailandia. Railay Beach

Railay Beach

 

 

Koh Lanta, Krabi

Khlong Khong Beach

Khlong Khong Beach

Khlong Khong Beach

 

Long Beach Koh Lanta

Phra Ae Beach o Long Beach

 

Khlong Nin Beach Koh Lanta

Khlong Nin Beach

 

 

Nota: todas las fotos publicadas en este blog son propiedad de lamochilainfame.com. Si quieres hacer uso de alguna de ellas, por favor, ponte en contacto con nosotros.