¿Qué hacer en Kuching? Guía para visitar la capital de Sarawak

Kuching para nosotros fue una ciudad de descanso y una de las estadías más largas de todo el viaje por Asia; la recorrimos y la sentimos nuestra por más de 10 días, y aun así, no lo pensaríamos dos veces en volver.

Esta ciudad es la capital del estado de Sarawak, ubicado en la isla de Borneo, específicamente en el lado malayo. Borneo es una isla muy extensa (la tercera más grande del mundo) y su territorio es compartido entre tres países: Malasia, Indonesia y Brunéi.

Es una de las ciudades base para explorar las maravillas naturales que ofrece este lado del mundo y perderse en la selva más diversa del planeta, como lo contamos en nuestro post sobre el Borneo malasio.

Pero en la capital de Sarawak no todo es naturaleza; la ciudad es muy interesante, organizada, tranquila y agradable. Tiene un montón de sitios para explorar y una gastronomía maravillosa. Si estás planeando visitarla, te contamos qué hacer en Kuching, cómo llegar y qué comer.

¿Cómo llegar a Kuching?

La manera más fácil de llegar a Kuching es vía aérea. En nuestro caso, volamos primero hasta Kota Kinabalu (desde Manila, Filipinas) en el estado de Sabah en el mismo Borneo. Desde allí, cogimos un vuelo hasta Kuching de aproximadamente 1 hora y media de duración. La compañía low cost Air Asia ofrece muy buenos precios. También hay vuelos a Kuching desde Singapur y Kuala Lumpur.

Entrada al Chinatown de Kuching
Entrada al Chinatown de Kuching

¿Dónde dormir?

Kuching está plagada de hoteles, hostales y sitios para dormir de todo tipo. Nosotros, siguiendo la temática backpacker de nuestro viaje, escogimos la Marco Polo’s Guesthouse y pagamos alrededor de 13€ por noche en habitación doble privada y con baño compartido (precio del año 2016) y el desayuno estaba incluido.

Nuestra experiencia en la guesthouse fue muy buena. El personal fue muy amable, las habitaciones estaban limpias y eran bastante amplias. Tienen una pequeña terraza muy agradable donde sirven el desayuno todas las mañanas. La ubicación del hostal es inmejorable, en pleno barrio Chino, en la famosa Padungan Road.

¿Qué hacer?

Visitar museos: si algo tiene Kuching son museos. Algunos de los más interesantes son El Museo de Historia China, el de Sarawak y el Museo del Gato; todos son gratuitos.

Museo de Sarawak
Museo de Sarawak

Caminar por Chinatown: varias calles forman el barrio chino de Kuching. La Jalan Carpenter y Padungan Road son las más concurridas y están llenas de shophouses, casas coloniales y templos chinos.

Ir a los parques nacionales: una visita a Kuching no está completa si no se visita por lo menos un parque nacional. Puedes elegir entre el Parque Nacional Bako, el Parque Nacional de Kubah, la Reserva Natural de Matang o el Parque Nacional del Gunung Gading.

Parque Nacional Bako
Parque Nacional Bako

Navegar por el río: uno de los mayores atractivos de Kuching es el río Sarawak. Darse un paseo alrededor de este o navegarlo en una barca o tambang es una bonita experiencia y es el perfecto reflejo de ese carácter tranquilo que tiene la ciudad. Desde las orillas del río también se puede admirar el edificio de la Asamblea Estatal de Sarawak.

asamblea_Sarawak
Edificio de la Asamblea Estatal y el río Sarawak

Pasear por Little india: el barrio indio es pequeño pero consistente. Lleno de restaurantes, tiendas y coronado por una mezquita, es un buen sitio para explorar.

Tomar café en una de sus cafeterías: desde que llegamos a Kuching nos llamó la atención la cantidad de sitios para tomar un buen café. Todas las coffee shops están llenas de encanto y sirven productos de mucha calidad.

Visitar templos: como en toda ciudad asiática, visitar templos es una de las actividades primordiales. Kuching no es la excepción, ya que tiene algunos imperdibles como el templo hokkien “Hong San Si”.

Hong San Si Temple en Kuching
Hong San Si Temple

Disfrutar del arte callejero: las calles de Kuching están llenas de expresiones artísticas. Estate atento mientras caminas porque hay mucho street art de calidad;  algunos murales ya se han convertido en símbolo de la ciudad.

Street art en Kuching
Street art en Kuching

Por supuesto que no podía faltar un mural con un gato, para rendirle honor al nombre de la ciudad, Kuching, palabra malaya que en español significa justamente “gato”.

street art cat kuching

¿Qué comer en Kuching?

Sarawak Laksa

No puedes irte de la ciudad sin probar el famoso laksa. El laksa es una sopa de fideos bastante condimentada y que suele tener pollo y gambas. Otros ingredientes son la leche de coco y la hierba limón o lemongrass. Para nosotros es uno de los platos más ricos que probamos durante nueve meses de travesía por Asia. En Malasia existen dos tipos de laksa, el que se come en la isla de Penang que es base de pescado y el de Kuching (que también se encuentra en la ciudad de Malaca) al que le llaman Sarawak laksa. Si quieres saber más sobre este plato, puedes darte un paseo por nuestro post de Sabores de Malasia.

El mejor laksa que probamos en Kuching fue el del Lau Ya Keng Foodcourt en la Carpenter Street frente al templo Hiang Thian Siang Ti.

Laksa de Sarawak
Laksa de Sarawak

Fideos caseros en Noodle Descendents

Después de leer muchas reseñas de locales sobre este sitio, decidimos ir a probar sus noodles que resultaron ser espectaculares. El sitio es muy famoso en la ciudad y siempre está a reventar. Sin embargo, vale la pena esperar por una mesa en Noodle Descendents para poder degustar sus fideos caseros. El lugar está en el número 188 de Jalan Padungan.

Noodles en Noodle Descendents
Bol de noodles en uno de los lugares preferidos de los locales

Helado de azúcar de palma o gula melaka

Si por algo es famoso Malasia es por su azúcar de palma o gula melaka. Este tipo de azúcar, como su nombre bien lo dice, se extrae de la savia de la palmera datilera. Es un ingrediente clave en la cocina del país y se utiliza tanto para platos dulces como salados. En Kuching probamos un helado hecho a base de gula melaka y nos enamoramos. Es fresco y con un sabor muy característico. Además, te ayudará a combatir el calor sofocante de la ciudad.

Helado de azúcar de palma o gula melaka
Helado de azúcar de palma o gula melaka

Como ves, sobran las razones para visitar la ciudad de Kuching en pleno Borneo malasio. Te quedarás con ganas de más después de recorrerla.

 

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Datos prácticos para visitar las Cameron Highlands

Si visitas Malasia no puedes perderte una excursión por las frescas y verdes Cameron Highlands, unas hermosas plantaciones de té que en  nada se parecen a las ruidosas y modernas ciudades malayas.

Las plantaciones se encuentran en la zona montañosa más extensa que tiene Malasia, y visitarlas no solo te servirá para respirar aire puro, sino para disfrutar de unas vistas incomparables, entender un poco más sobre el cultivo de la planta del té, ver a sus trabajadores y acercarte a la cultura del país.

Cameron Highlands
@tortoluis documentando el paisaje

Además, en los alrededores de las plantaciones, podrás darte un banquete de naturaleza, ya que el lugar está lleno de jardines botánicos, granjas de mariposas, fábricas de miel y cultivos de frutas y hortalizas.

A continuación te dejamos con algunos datos prácticos para visitar las Cameron Highlands:

¿Cómo llegar a Cameron Highlands?

La mayoría de viajeros utiliza Ipoh como ciudad base para su excursión a las Cameron. Es un recorrido de aproximadamente 2 horas en coche o autobús por una carretera llena de curvas pero con paisajes ideales.

Nosotros, sin embargo, no llegamos a Cameron Highlands desde Ipoh sino desde Georgetown (una de nuestras ciudades favoritas de todo el Sudeste Asiático) y fueron unas 5 horas de viaje. Una de las paradas de nuestro autobús fue en Ipoh, así que vale la pena quedarse allí, ver la ciudad y luego seguir el camino hacia las plantaciones. De esta manera el viaje se hace menos largo y más placentero, ya que Ipoh es una ciudad digna de conocer.

El precio del billete de autobús desde Georgetown hasta Cameron Highlands (en el 2016) fue de 45 MYR por persona.

¿Dónde dormir?

Existen dos pueblos base para explorar esta zona montañosa: Tanah Rata y Brinchang. En esas dos zonas es donde se concentran la mayoría de los hospedajes. Nosotros decidimos quedarnos en Tanah Rata y escogimos el Daniels’ Travellers Lodge http://www.daniels.cameronhighlands.com/ un hostal mochilero muy sencillo pero con todo lo necesario. Lo mejor del sitio es la vegetación que lo rodea y la paz que se respira. Tomarse un té en la sala común, después de llegar de una larga caminata, con la temperatura fresca y rodeado de flores fue sin duda una bonita experiencia.

¿Qué hacer?

Como ya hemos dicho antes, el principal reclamo en las Cameron Highlands son las plantaciones de té. Pero también están los trails en la selva, las visitas a jardines de flores, granjas de fresas, etc.

Plantaciones de té: nosotros cogimos un taxi desde Tanah Rata hasta el comienzo del camino que lleva a las plantaciones de té Boh. Desde ese punto fueron un par de horas de camino pero no nos arrepentimos, porque de esa manera anduvimos a nuestro ritmo, haciendo paradas donde queríamos y sin tanta prisa. Sin embargo, hay muchas maneras de llegar, bien sea alquilando una moto o a través de las pequeñas agencias que ofrecen transporte hasta las plantaciones.

Disfrutar de una taza de té: estando en las Cameron sería un pecado no probar el té. Así no seas muy fan de la bebida, te recomendamos que le des una oportunidad; no todos los días se puede tomar un té de calidad y producido de forma local. Además, es una manera de apoyar a sus agricultores y productores.

Té Boh en Cameron Highlands
Té Boh en Cameron Highlands

Trails: existen varias rutas oficiales para hacer alrededor de la jungla. En todos los hoteles suelen dar mucha información y te ofrecen mapas, folletos y todo lo que necesites saber para hacer las excursiones. El trail que nosotros escogimos fue el número 4; es de los más sencillos y cortos.

Trails en Cameron Highlands
Explorando la jungla malaya

Visitar granjas de mariposas: hay varias de dónde escoger, la entrada suele costar unos pocos Ringgit y valen mucho la pena. Además de maravillarte con cientos de especies de mariposas que no podrías admirar fácilmente en otros lugares, podrás ver flores increíbles  e insectos de la zona.

mariposas en Cameron Highlands

En definitiva, las montañas de Cameron Highlands son el lugar perfecto para conectar con la naturaleza y disfrutar de la gran diversidad que ofrece este país del sudeste de Asia, tomarse un respiro de las agitadas ciudades malayas y deleitarse con el verde espléndido que solo puede ofrecer el trópico.

Sembradíos de flores
Sembradíos de flores

Si quieres hacer un recorrido visual más amplio por esta verde zona de Malasia, puedes hacerlo visitando nuestra ruta gráfica por Cameron Highlands.

 

Ruta gráfica: las verdes Cameron Highlands

Plantaciones de té, verde intenso por doquier y un remanso de paz en medio de la agitada Malasia; eso y mucho más son las Cameron Highlands.

Plantaciones de té Boh en Cameron Highlands
Plantaciones de té en Cameron Highlands

Cameron Highlands en Malasia

Lagarto en Malasia

flores en Malasia

Intalaciones de BOH Tea plantation
Parte de las plantaciones BOH Tea
Puentes colgantes en Cameron Highlands
Puente colgante en Malasia

Hibiscus en Malasia

Cameron Highlands

trails por la selva malaya

Si estás planeando visitar las Cameron Highlands, puedes visitar nuestro post de datos prácticos para saber cómo llegar, dónde dormir y qué hacer.

Borneo malasio: un encuentro feroz con la naturaleza

Si antes de llegar a la isla de Borneo, alguien me hubiese contado lo que iba a experimentar, no le hubiese creído. Le habría tildado de exagerado o mentiroso; porque mucho te pueden contar del lugar que alberga más biodiversidad del mundo, o el que sirve de hogar para una especie de mono única en la tierra (que desgraciadamente por culpa de nosotros los humanos está en extinción), pero vivirlo en carne propia no se acercará ni un poquito a las historias que oirás o leerás.

Parque Nacional Bako
Parque Nacional Bako

Sin embargo, aun sabiendo lo complicado que se hace describir sensaciones, intentamos poner por escrito lo que se siente pisar esa selva, andar con máximo cuidado para no herir el paisaje; hacer silencio para que los pájaros e insectos puedan aparecer y pararse debajo de un árbol, como estatua y con el cuerpo entumecido, esperando que al mono narigudo le de hambre y se acerque a buscar fruta y así tú, poder maravillarte con tal espectáculo de la naturaleza.

Mono proboscis en Borneo
Mono narigudo o proboscis en el Parque Nacional Bako, Borneo

Mono proboscis en el Borneo

Basta con llegar al Parque Nacional Bako para darte cuenta de que estás en un territorio especial. Montañas altas, inundadas de selva tupida que sirven como escudo para el inmenso mar de la China Meridional. Perderse por esas rutas de árboles gigantes, lianas fuertes y raíces que te muestran el camino es una aventura sin parangón. Ser consciente y captar cada detalle  de cómo va cambiando la escena a medida que escalas la montaña es primordial; pasar de una selva enmarañada y llegar a una cima parca y cubierta de piedra volcánica, que es a su vez el preámbulo a un paisaje playero, es solo parte de lo que la isla de Borneo es capaz de regalarte.

Planta carnívora
Planta carnívora
Vistas desde el Parque Nacional Bako en Borneo
Después de atravesar la selva, el Bako te regala estas vistas

Pero visitar Borneo también duele en el alma. Duele saber cómo año tras año, miles de hectáreas de selva virgen son destruidas por el hombre. El hábitat natural de miles de especies está desapareciendo para darle paso a la siembra de árboles de palma, de donde se extrae el rey de los productos de Asia: el aceite de palma. Esa industria millonaria se está llevando consigo selva, animales y todo lo que encuentre a su paso.

Duele tener que visitar a los orangutanes en un centro de rehabilitación, cuando deberían andar libres por su selva, la selva que les pertenece y que nosotros les hemos quitado. Duele saber que si continuamos apoyando el desastre ecológico, en el 2020 la selva más importante del planeta quedará completamente devastada.

Orangutanes en la Reserva Natural de Semmengoh
Orangutanes en la Reserva Natural de Semmengoh
Orangutanes en la Reserva Natural de Semmengoh
Una madre y su cría en la Reserva Natural de Semmengoh

Visitar Borneo creo que ha sido una de las mejores decisiones viajeras que hemos tomado en mucho tiempo. Si planeas ir a esa parte del mundo, no dudes ni un solo segundo en visitar esa enorme isla.

Bako National Park

Tips viajeros para visitar Borneo

El Borneo en Malasia está dividido en dos estados principales: Sabah, siendo la capital Kota Kinabalu y Sarawak con su capital Kuching. En ambos estados se puede experimentar la extraordinaria riqueza natural de la isla, ver orangutanes y un sinfín de animales. Sin embargo, estas actividades suelen ser mucho más económicas en el estado de Sarawak. Además, personalmente, preferimos la ciudad de Kuching a Kota Kinabalu. Nos pareció más agradable, organizada, limpia e interesante.

ciudad de Kuching
Kuching y sus gatos

Si haces como nosotros y eliges el estado de Sarawak para explorar la naturaleza de Borneo:

  • Puedes ver a los orangutanes en la Reserva Natural de Semmengoh.
  • Para ver a los monos narigudos debes ir al Bako National Park. Allí también verás a los graciosos cerdos barbudos.
  • Puedes visitar el Orchid Garden y deleitarte con sus orquídeas.
  • O puedes también hacer una excursión por el Monte Santubong.

No te olvides dedicarle unos cuantos días a la ciudad de Kuching; perderse por su pequeño barrio chino, visitar sus museos, contemplar el Palacio Astana desde las orillas del río, comerte un buen plato de laksa o unos noodles caseros, son algunas de las cosas que no puedes dejar de hacer si visitas esta hermosa ciudad de Borneo.

El durián, un manjar asiático

La protagonista de este post es una fruta enigmática, extraña, maloliente. Parece que cuando se habla de ella no hay términos medios; o la amas o la odias. El llamado durián es originario del sudeste de Asia, su carne es muy preciada en esta parte del mundo y podríamos afirmar que es todo un manjar para muchos. Por fuera tiene un caparazón lleno de espinas gruesas y al abrirla aparece su fruto en forma de gajos muy grandes.

Durián en Malasia

Fueron muchos los artículos que leímos sobre esta fruta y muchos los vídeos que engullimos, pero no queríamos seguir con la incógnita y después de 6 meses de viaje por varios países de Asia, llegó el momento de probarla. No pudo ser en un mejor lugar y temporada: en la isla de Penang, en Malasia a finales del mes de junio. Y digo esto porque el durián de esta zona goza de fama y es justo por estas fechas que comienza la época de cosecha.

Venta de durián en Balik Pulau, isla de Penang, Malasia.
Venta de durián en Balik Pulau, isla de Penang, Malasia.

Alrededor de toda la isla se pueden ver vendedores ambulantes ofreciendo la fruta tanto a los locales que la idolatran como a los visitantes más osados. Es bien sabido que los turistas chinos mueren por ella y suelen viajar mucho a países como Malasia, Indonesia y Tailandia solo para degustarla y pagando cuánto sea necesario por conseguir la de mejor calidad.

Vendedor de durián en George Town, Malasia
Vendedor de durián en George Town, Malasia

Una de las características más importantes del fruto es su olor. Pero, ¿a qué huele el durián? Es un olor muy intenso, parecido a pocas cosas que hayamos olido antes, y a veces, nada agradable; tanto así, que está prohibida llevarla en transporte público y la mayoría de hoteles no dejan que sus huéspedes la tengan en sus habitaciones. Es un olor que impregna todo el ambiente y que puede quedarse presente un buen rato, que recuerda al olor de una fruta en mal estado o demasiado madura, pero que en nada se corresponde con su sabor.

Durián por dentro
Así luce por dentro

El momento de la verdad: ¿a qué sabe el durián?

Cuando pensábamos en probar el durián siempre imaginamos que nos gustaría pero que tal vez no sería algo que repetiríamos (presunciones que hace uno sin saber). ¡Qué equivocados estábamos! No solo nos gustó sino que ¡nos encantó! Es una fruta indescriptible, con una textura increíblemente cremosa y que no parece natural. Muchos lo comparan con la textura de la mantequilla o el queso crema, pero yo diría que es mucho mejor porque no tiene esa consistencia grasosa que puede llegar a ser desagradable.

probando durián en Malasia
Probando el durián

El sabor es bastante dulce, mucho más de lo que esperábamos. El fruto no tiene ese olor penetrante que tiene su cáscara o piel aunque sí un sabor muy fuerte y un regusto “raro” pero que no llega a ser malo, por lo menos para nosotros. Nos recordó un poco a la jackfruit, otro fruto exótico muy consumido en Asia y del cual hablamos en el post de las frutas del sudeste asiático. Sin embargo, el durián es mucho más complejo y ofrece diferentes matices.

Mucha gente no se atreve a probarlo, se dejan llevar por su fuerte olor y ni siquiera se acercan a morderlo. Sin duda es un sabor atrevido, una fruta que al saborearla te deja el paladar impregnado de muchos sabores a la vez (es raro, lo sé, pero es que así es el durián) y vale la pena “soportar” el olor y darle un mordisco a su fruto.

Vendedor de durián en Penang
Se necesita fuerza y técnica para abrir el fruto

No queríamos irnos de Asia sin probar el manjar por el que tanta gente delira y el que usan para rellenar pasteles, saborizar café, hacer caramelos, helados, entre otros. No nos arrepentimos ni un segundo de haberlo probado, al contrario, si de algo nos arrepentimos es de no haberlo hecho antes.

Helado de durián con cacahuetes
Helado de durián con cacahuetes

¡Ya tenemos otra fruta favorita que añadir a nuestra lista!

Y tú, ¿te atreverías a probarla? 🙂

Sabores de Malasia

Entender la cocina malaya no es tarea fácil; mezcla y diversidad son los conceptos que mejor la definen. Malasia huele a curry, a arroz con leche de coco, está invadida por fideos de todos los tipos y vibra con el calor de los hornos tandoor. Como si de una gran olla se tratara, donde cada cultura va añadiendo sus ingredientes, este país es un abanico de sabores. Aquí, quien no encuentra algo que se adapte a su paladar, no lo encontrará en ninguna parte.

Hay platos malayos propiamente dichos, hay otros Peranakan o Baba Nyonia, como se les llama a los descendientes de los primeros chinos que llegaron al país y de los cuales nació toda una cultura muy rica y afianzada hoy en día. También están los indios, que no solo importaron sus costumbres tanto del norte como del sur de la India, sino que fusionaron sus costumbres con las malayas y así surgieron los restaurantes mamak, que se refiere a los indios musulmanes.

Esta mezcla entonces, nos permite gozar de infinidad de platos y sazones. Curris muy especiados, con salsas espesas y carnes tiernas. Fideos chinos hechos a la manera tradicional, que nadan en soya, salsa de pescado y jengibre. Diversidad de panes planos traídos de la cultura india, como el naan, el chapati (pan muy plano hecho con harina integral) y el adorado por todos, el roti canai.

Lo mejor para adentrarse en la complejidad de esta gastronomía, es ver de cerca alguno de los platos más emblemáticos de Malasia.

Nasi Lemak

Su nombre se traduce literalmente como “arroz aceitoso o grasoso”, aunque de grasoso no tiene nada. Se dice que es el plato nacional malayo. Consiste en arroz cocinado en leche de coco y aromatizado con limoncillo o lemongrass, jengibre y hojas de pandano. Se acompaña de sambal (pasta de chiles con sabor dulce e intenso), huevo frito, cacahuetes tostados y anchoas fritas. Además, se puede añadir algún guiso de carne o pollo frito.

Nasi Lemak con Rendang
Nasi Lemak

Roti Canai

Pronunciado “roti chanai”, es un plato insignia de Malasia y, debemos confesar, que ya forma parte de nuestras comidas favoritas de todo el mundo. Creemos que es inigualable y no hemos podido encontrar algún otro plato que se le parezca para poder hacer una analogía. Roti en malayo significa pan y el roti canai es un tipo de pan plano, hojaldrado pero muy suave a la vez.  Se sirve con daal (lentejas) o algún curry y es muy consumido durante el desayuno.

Roti Canai
Roti Canai
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Desayuno típico malayo con Roti Canai

Murtabak

Para este plato se utiliza como base la misma masa del Roti Canai. Se rellena de una mezcla a base de huevo y suele llevar pollo o cordero. El mejor que comimos fue el de cordero con queso, una especie de plato fusión ya que el queso no es un ingrediente muy asiático que digamos pero que se ha popularizado, sobre todo por la cantidad de turistas que recibe Malasia año tras año.

murtabak
Murtabak relleno de pollo
Murtabak de cordero y queso
Murtabak de cordero y queso

Tandoori Chicken

El horno tandoor es un horno de barro muy popular en la India. Gracias a la gran comunidad de indios que vive en Malasia, el pollo tandoori es un plato que abunda, sobre todo en ciudades como Kuala Lumpur, Malaca y George Town. El pollo se marina en una mezcla de yogurt y especies y luego pasa a ser cocido en el horno a temperaturas muy altas. Suele acompañarse de pan naan, un pan plano muy suave y con sabor delicado, que también se cocina en el horno tandoor. Está en nuestro top 3 de comidas favoritas de Malasia.

Tandoori Chicken
Tandoori Chicken
Pollo tandoori en Malasia
Bandeja de pollo tandoori que incluye pan naan, salsas, vegetales y curry.

 

Arroz biryani y curry

Siguiendo con el tema de la comida india, no podemos dejar de hablar del arroz biryani y todos los curris que se pueden encontrar en Malasia. El biryani es arroz basmati al que se le suele añadir especies como comino, cardamomo, coriandro, y anís estrellado. Es el acompañante perfecto para los curris de pollo, cordero o vegetales, muy populares en todo el país.

Arroz Biryani
Arroz Biryani
Biryani con curry de cordero
Biryani con curry de cordero

Laksa

Es una especie de sopa, con un caldo base de sabor muy intenso. Existen varios tipos, siendo los más famosos el Asam Laksa y el Laksa de Sarawak.

Asam Laksa: es el laksa típico de la región de Penang y es completamente distinto al laksa que se encuentra en otras provincias del país. Es a base de pescado, muy espeso, con fideos de arroz muy blandos y una mezcla de hojas verdes, menta y piña en cuadros. Un contraste profundo de sabores.

Laksa de pescado o Asam Laksa
Laksa de pescado o Asam Laksa

Laksa de Sarawak: Sarawak es uno de los estados que conforman el Borneo malayo. Aquí, al igual que en otras zonas del país, el caldo del laksa no es a base de pescado, sino de pollo, y además lleva leche de coco y curry. Va acompañado de trozos de pollo hervido, gambas y fideos de trigo. Es nuestro favorito.

Laksa de Sarawak
Laksa de Sarawak
Laksa con gambas y tofu
Laksa con gambas y tofu

Banana Leaf Rice

Comer este plato es toda una experiencia, ya que como su nombre lo indica, es servido sobre una hoja de plátano. Proviene del sur de la India y es un festín de curris de vegetales, carnes, encurtidos, papadums (especie de galletas muy finas y crocantes) ensaladas refrescantes y arroz. Apenas te sientas en la mesa, colocan frente a cada comensal la hoja de plátano y te van sirviendo de una fuente con diferentes recipientes.

Banana leaf rice
Banana leaf rice

Char Kway Teow

Fideos de arroz planos y muy anchos, sofritos en wok con gambas, huevo, berberechos, salchicha china, pasta de chiles, salsa de soya y salsa de ostras. Es muy popular en la zona de Penang y se suele comer en puestos callejeros.

Char Kway Teow
Char Kway Teow

Satay

Es otro de los platos estrella de Malasia. Son brochetas o pinchos de cerdo, pollo o ternera (también se encuentran de hígado y otras partes no tan nobles) hechas a la parrilla y acompañadas de una salsa suntuosa a base de cacahuetes. Se acompaña con “rice cakes”, una especie de trocitos de masa hechos con arroz.

Satay de cerdo con "rice cakes"
Satay de cerdo con “rice cakes”
Satay de pollo con arroz blanco
Satay de pollo con arroz blanco

Hainanese chicken rice o pollo con arroz de Hainan

Es un plato muy básico pero no por eso deja de ser espectacular. Tiene orígenes chinos, más específicamente en la región de Hainan como lo dice su nombre. Se cocina el pollo entero en un caldo que contiene huesos tanto de pollo como de cerdo. Se sirve con un arroz súper suelto que tiene muchísimo sabor ya que está cocinado con caldo del pollo. Algunas veces se acompaña con una salsa de soya oscura y dulce y otras con un salsa a base de chile. Uno de los más famosos se encuentra en la ciudad de Ipoh, en el centro del país.

Chicken rice de Ipoh
Chicken rice de Ipoh
Chicken rice con brotes de soja
Chicken rice con brotes de soja en Penang

Wantan mee o wanton mee

Fideos caseros de trigo, servidos con salsa de soya y salsa de ostras, acompañados de tiras de cerdo asado y wantan fritos. Los wantan son pequeñas bolsitas de masa frita, rellenas de cerdo o gambas. Mee significa “fideos” y es una de las palabras que más verás en todo Malasia.

Wantan mee en George Town, Penang
Wantan mee en George Town, Penang

Kolo mee

Otro de nuestros platos favoritos. Es oriundo de la región de Sarawak, en la isla de Borneo. Se parece un poco al wantan mee, ya que ambos son platos de fideos secos. Sin embargo, el kolo mee lleva carne de cerdo molida o picada y el sabor es más ligero y la textura de los fideos es más fina y mucho más rica.

Kolo mee
Kolo mee

Como todos estos platos lo demuestran, comer en Malasia es una experiencia única. Entender su cocina es primordial para poder percibir la realidad del país, entender su cultura y esa mezcla profunda que la define. Además de todos los manjares salados, también abundan los postres y las bebidas, los cuales creemos que son todo un mundo aparte y a quienes dedicaremos un próximo post.

Malaca, la niña bonita de Malasia

El nombre de Malaca me remonta a las clases de historia universal en el colegio. Me es inevitable no pensar en el famoso Estrecho de Malaca, esa ruta de navegación que ha sido tan importante para el comercio mundial desde hace tantísimo tiempo. Por este estrecho pasan cada año miles de buques transportando desde café hasta petróleo. Gracias a su posición privilegiada en el mapamundi y a ese intercambio de mercancía durante años, en esta ciudad del sur de Malasia desembarcaron comerciantes de todas las partes del mundo.

Iglesia en el centro de Malaca
Centro de Malaca, donde se erige la iglesia anglicana más antigua de Malasia

Hace ya varios siglos, todos los navegantes y conquistadores en busca de expandir sus territorios se interesaban en ella, así que muchos intentaron tenerla bajo su dominio. Por esta ciudad malaya pasaron los chinos, los portugueses, los holandeses y finalmente los ingleses. Todos dejaron su huella, algunas más grandes que otras, pero huellas al fin. Es esa intensa e interesante mezcla lo que define a Malaca. Cada cultura se ve reflejada bien sea en un plato de comida o en la arquitectura de sus casas.

Calles de Malaca, Malasia
Encantadoras calles del centro de Malaca

Esta ciudad, parece una niña bonita, toda arreglada y guapa por muchas esquinas. Su centro histórico, con esos edificios color terracota, deslumbran. Su río, limpio y brillante, atraviesa la ciudad y la refresca. Su barrio chino es puro color, con sus tiendas repletas de caramelos glutinosos, white coffee y pastas de té. Puede que a ratos se muestre demasiado turística, pero es normal que muchos quieran venir a ver a esta niña malaya.

Río en Malaca, Malasia
Vistas del río al atardecer
Ciudad de Malaca y su río
Más vistas del río y murales de street art

Malaca figura en la lista de ciudades declaradas patrimonio mundial por la UNESCO. En ella  puedes ver iglesias cristianas al más puro estilo colonial holandés, templos chinos con sus pagodas rojas y mezquitas que se erigen sobre el agua. Si te alejas un poco del centro histórico, te toparás con unos gigantes centros comerciales, de esos que tanto gustan a los mayalos, con sus aires acondicionados que hielan y techos que parecen llegar al cielo. También puedes comer pescado a la parrilla con sabores portugueses, fideos salteados en wok y currys indios servidos sobre hojas de plátano.

Banana leaf rice en Malaca
Plato típico del sur de la India: “Banana leaf rice”

Si hay una ciudad que refleje a la perfección la gran diversidad de Malasia, es esta niña guapa que mira al mar y que ha visto llegar, durante décadas, gente de todos los rincones del mundo. Hoy en día lo sigue haciendo, recibiendo a hordas de turistas chinos que vienen a deleitarse con todos los productos que se puedan imaginar hechos a base de durián, mochileros europeos que atestan las encantadoras guest houses y familias enteras que llegan para maravillarse con la enorme mezcla de culturas.

Malaca de noche
La ciudad y su río se visten de luces por las noches

Desde las viejas fachadas con caracteres chinos, pasando por los restaurantes indios con sus bandejas llenas de guisos fragantes, hasta la majestuosa arquitectura de una mezquita sobre el mar, Malaca te contará lo que una vez fue y sigue siendo este maravilloso país.

Mezquita flotante de Malaca
Mezquita del Estrecho de Malaca