Ruta gráfica: Singapur y sus luces

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y en Singapur esta premisa se cumple a rajatabla. Es imposible negar lo fotogénico que es este país, y de noche, cuando miles de luces se encienden, brilla aún más. Se hace difícil transmitir la grandeza y belleza de los paisajes, pero hicimos nuestro mejor intento para capturar algunos de los momentos más bonitos de Singapur de noche. 

Skyline de Singapur
Skyline de Singapur

Skyline de Singapur

Gardens by the Bay de noche
Gardens by the Bay de noche
Gardens by the Bay de noche
Los impresionantes edificios “Cloud Forest” y “Flower Dome”
Teatros de la Bahía en Singapur
Teatros de la Bahía

Singapur de noche

Parte del skyline de Singapur
Parte del skyline de Singapur

Parte del skyline de Singapur

Parte del skyline de Singapur
El Museo de Arte y Ciencias al fondo

Parte del skyline de Singapur

Parte del skyline de Singapur
El gran complejo Marina Bay Sands de noche

 

Nota: todas las fotos publicadas en este blog son propiedad de lamochilainfame.com. Si quieres hacer uso de alguna de ellas, por favor, ponte en contacto con nosotros.

 

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Singapur: el niño adinerado del Sudeste Asiático

Singapur, ese minúsculo país en medio del Sudeste Asiático que parece un parque temático. O por lo menos así nos sentimos al visitarlo durante unos cuantos días. El territorio está dividido en cinco consejos pero la mayoría de los visitantes se concentran en la Ciudad de Singapur, su capital. Cuando pensamos en ella recordamos por encima de todo, la limpieza de sus calles y la magnitud de sus edificios.

Museo de Arte y Ciencias de Singapur
Museo de Arte y Ciencias de Singapur

Visitar Singapur en el medio de un viaje por los países del sudeste de Asia significa un respiro. Es esa Asia organizada, limpia y ordenada que agrada a todo el mundo. Es un lugar con modernidad a rabiar, en el cual no sabes dónde acaba un edificio y empieza el otro.

Hotel Oasia en Singapur
Rascacielos por doquier
Singapur de noche
Singapur de noche

Puede que su excesiva organización llegue a encandilar o llevarte a pensar que está todo mecanizado. Tal vez gran parte lo esté, pero sigue habiendo esencia. No hay que olvidar que Singapur formó parte de Malasia hasta 1965 y, como el anterior país al que perteneció, está lleno de riqueza cultural y tradiciones.

Barrio Chino de Singapur
Parte del Barrio Chino de Singapur
Little India en Singapur
Colores de Little India

Creemos que la ciudad puede no ser del gusto de todos, especialmente de aquellos que buscan entornos naturales y alejarse del concreto, pero también creemos que vale la pena visitarla y dejarse cautivar por las maravillas hechas por el hombre, las cuales abundan.

Buddha Tooth Relic Temple en Chinatown
Buddha Tooth Relic Temple en Chinatown

Los famosísimos Gardens by the Bay son la mezcla perfecta entre arquitectura moderna, sostenibilidad medioambiental y arte. A través de este paraíso repleto de plantas, flores, insectos, edificios inteligentes y esculturas en forma de árboles que captan y almacenan energía solar, Singapur intenta mostrar una cara más amable, un lugar en el cual respirar aire limpio entre tanto asfalto y construcciones. Estos jardines son una muestra de cuán posible es usar la tecnología de manera responsable y en favor del medioambiente.

gardens_by_the_bay_singapur
Gardens by the Bay
Orquídeas en los Gardens by the Bay
Orquídeas en los Gardens by the Bay

Singapur es también un lugar imprescindible para entender lo rápido que avanza el mundo estos días y lo peligroso que puede ser llevar un país como si de una gran empresa se tratara, en donde, como ya sabemos, los grandes beneficiados son unos pocos. Como todas las ciudades y países desarrollados, esconde una cara oscura que incluye gobiernos totalitarios, leyes duras en contra de los homosexuales, secretismo bancario, inmigrantes mal pagados y negocios en negro, entre otros. Las multas también abundan, aunque parecieran ser la razón principal por la cual todo marcha tan bien, al menos a simple vista.

Vista nocturna del Hotel Marina Bay y el Museo de Arte y Ciencias
Vista nocturna del Marina Bay Sands que alberga el casino más costoso del mundo

Queda de parte de cada uno elegir cómo leer al país más pequeño del Sudeste Asiático. Es una opción personal querer ver sólo la superficie o profundizar mucho más y cuestionarse, como nosotros, si el camino elegido para convertirse en uno de los países más ricos del mundo es el más legítimo.

Edificio del Cloud Forest en Gardens by the Bay
Edificio del Cloud Forest en Gardens by the Bay

Si quieres ver más fotos de Singapur, puedes visitar nuestra Ruta Gráfica: Singapur y sus luces.

Malaca, la niña bonita de Malasia

El nombre de Malaca me remonta a las clases de historia universal en el colegio. Me es inevitable no pensar en el famoso Estrecho de Malaca, esa ruta de navegación que ha sido tan importante para el comercio mundial desde hace tantísimo tiempo. Por este estrecho pasan cada año miles de buques transportando desde café hasta petróleo. Gracias a su posición privilegiada en el mapamundi y a ese intercambio de mercancía durante años, en esta ciudad del sur de Malasia desembarcaron comerciantes de todas las partes del mundo.

Iglesia en el centro de Malaca
Centro de Malaca, donde se erige la iglesia anglicana más antigua de Malasia

Hace ya varios siglos, todos los navegantes y conquistadores en busca de expandir sus territorios se interesaban en ella, así que muchos intentaron tenerla bajo su dominio. Por esta ciudad malaya pasaron los chinos, los portugueses, los holandeses y finalmente los ingleses. Todos dejaron su huella, algunas más grandes que otras, pero huellas al fin. Es esa intensa e interesante mezcla lo que define a Malaca. Cada cultura se ve reflejada bien sea en un plato de comida o en la arquitectura de sus casas.

Calles de Malaca, Malasia
Encantadoras calles del centro de Malaca

Esta ciudad, parece una niña bonita, toda arreglada y guapa por muchas esquinas. Su centro histórico, con esos edificios color terracota, deslumbran. Su río, limpio y brillante, atraviesa la ciudad y la refresca. Su barrio chino es puro color, con sus tiendas repletas de caramelos glutinosos, white coffee y pastas de té. Puede que a ratos se muestre demasiado turística, pero es normal que muchos quieran venir a ver a esta niña malaya.

Río en Malaca, Malasia
Vistas del río al atardecer
Ciudad de Malaca y su río
Más vistas del río y murales de street art

Malaca figura en la lista de ciudades declaradas patrimonio mundial por la UNESCO. En ella  puedes ver iglesias cristianas al más puro estilo colonial holandés, templos chinos con sus pagodas rojas y mezquitas que se erigen sobre el agua. Si te alejas un poco del centro histórico, te toparás con unos gigantes centros comerciales, de esos que tanto gustan a los mayalos, con sus aires acondicionados que hielan y techos que parecen llegar al cielo. También puedes comer pescado a la parrilla con sabores portugueses, fideos salteados en wok y currys indios servidos sobre hojas de plátano.

Banana leaf rice en Malaca
Plato típico del sur de la India: “Banana leaf rice”

Si hay una ciudad que refleje a la perfección la gran diversidad de Malasia, es esta niña guapa que mira al mar y que ha visto llegar, durante décadas, gente de todos los rincones del mundo. Hoy en día lo sigue haciendo, recibiendo a hordas de turistas chinos que vienen a deleitarse con todos los productos que se puedan imaginar hechos a base de durián, mochileros europeos que atestan las encantadoras guest houses y familias enteras que llegan para maravillarse con la enorme mezcla de culturas.

Malaca de noche
La ciudad y su río se visten de luces por las noches

Desde las viejas fachadas con caracteres chinos, pasando por los restaurantes indios con sus bandejas llenas de guisos fragantes, hasta la majestuosa arquitectura de una mezquita sobre el mar, Malaca te contará lo que una vez fue y sigue siendo este maravilloso país.

Mezquita flotante de Malaca
Mezquita del Estrecho de Malaca

Trang: inmersión en la cultura tailandesa

Si algo bueno tiene emprender un viaje largo, es la oportunidad de poder ver todos los escenarios posibles: lugares turísticos, paisajes de postal, ciudades caóticas, pueblos olvidados.

Trang, en Tailandia, es conocida por ser una ciudad de paso. Nadie le dedica más de un par de días ya que no tiene grandes atractivos turísticos. A nosotros esta urbe nos sorprendió cansados y con necesidad de hacer una pausa, así que permanecimos allí más días de los que cualquiera pudiese otorgarle.

Creemos que las oportunidades que se presentan tienen todas una razón de ser y nuestra estadía en Trang no fue la excepción. Recordaremos esos días como los más auténticos y tranquilos que tuvimos en Tailandia.

En esta ciudad del sur del país, caminamos despacio, nos detuvimos a admirar todo lo que nos rodeaba sin ningún tipo de prisa. Tratamos de entender más a fondo cómo vive el tailandés. Nos costó mucho comunicarnos, eso sí, pero qué bien se sintió.

Al pasar más de una semana en un mismo lugar, te vas acostumbrando a él y comienzas a tener rutinas simples. Caminábamos todos los días por las mismas calles, reconociendo a los perritos del vecindario, siendo testigo del cambio de las flores y hasta saludando a todo el que pasaba.

El estar lejos del caos turístico, tomarse los días con calma y tener tiempo para observar, te permite tener momentos como estos, que se grabaron a fuego en nuestra memoria:

  • Como ese desayuno típico tailandés en el cual descubrimos una salsa dulce de coco alucinante y un ice coffee increíble…

Desayuno típico del sur de Tailandia

  • Pasear por los mercados sin ver a un solo turista, poder maravillarnos con la frescura de los noodles, los vegetales, el pescado y probar por primera vez la jackfruit, la fruta más grande del mundo.

Mercado en Tailandia

  • Hablar con vendedores del mercado y probar, gracias a ellos, un dulce de coco típico y descubrir que empezaría a formar parte de nuestra lista de dulces favoritos.
Dodol: especie de caramelo gomoso con sabor a coco
Dodol: especie de caramelo gomoso con sabor a coco
  • Comer todos los días en el mismo restaurante, sirviéndonos de las fotos de los platos pegadas en la pared, era una aventura. No olvidaré nunca los almuerzos allí, moviendo la cabeza, los dedos y todo lo que pudiésemos para decirle a la cocinera lo bueno que estaba todo. Al final, ella aprendió algunas palabras en inglés y nosotros algunas en tailandés.

Restaurante típico tailandés

  • Hacer de la calle tu propio jardín por unos días y seguir de cerca el cambio de esta belleza, fue una de nuestras experiencias favoritas
Flor de loto color rosa
Flor de loto
  • Contemplar atardeceres desde el balcón del que fue nuestro hogar por varios días, se convirtió en una rutina de belleza imbatible.

Atardecer en Trang, Tailandia

Atardecer en Tailandia

En Trang no visitamos monumentos históricos, ni vimos paraísos naturales, ni museos, ni paisajes de ensueño; pero nos zambullimos en la cultura tailandesa y vivimos su día a día, sin ser bombardeados por oficinas de turismo ni taxistas insistentes. Nos llevamos con nosotros esas sonrisas, esos días lentos y necesarios, esa sensación rara de estar en una ciudad que nadie visita pero la sientes tuya y tan bonita e interesante como cualquier otra que figure en la guía de viajes.

Árbol floral en Trang